Tom Cruise es una cara conocida: es a quien vimos bailar en Risky Business, quien nos enamoró en Top Gun y quien ahora nos muestra la calidad actoral que posee en Digger, su más reciente proyecto dirigido por Alejandro González Iñárritu.
Como si se tratara de un viejo amigo, Thomas Cruise Mapother IV respiró el mismo aire que los chilangos, y también que la gente de Naucalpan en el Fan Event de Digger, celebrado en los límites de la CDMX y el Edomex. Para sumarle surrealismo, Iñárritu pisó las inmediaciones del extinto Toreo, orgulloso de presentar su nueva película.
Eran las 15:50 horas cuando Javier Ibarreche y Gaby Meza anunciaban con bombo y platillo al actor. Tras una larga espera para los fans (especialmente para quienes acamparon desde la noche anterior), Cruise apareció al ritmo de “Money For Nothing” de Dire Straits. Con una sonrisa radiante y una mirada que conquistó a distintas generaciones, firmó autógrafos durante hora y media sobre la alfombra roja. En la cinta da vida a Digger Rockwell, un hombre de inmenso poder que busca revertir el daño que él mismo causó.
Un par de horas después hizo su entrada la mente maestra detrás del proyecto, Alejandro González Iñárritu, quien como un rockstar de la pantalla grande, saludó a su público y se acercó a conversar con la prensa. Ya al caer la noche, ambos cineastas compartieron el escenario, no sin antes un curioso bautizo: Iñárritu renombró a la estrella hollywoodense como “Tomás Cruz” para darle la bienvenida oficial a la Gran Tenochtitlán.
“Tengo que decir esto desde mi corazón: la primera vez que vine a este país soñé con venir toda mi vida y finalmente, en 1982, llegué. Estaba tan emocionado que no pude dormir; salí a la calle en cuanto amaneció y vi a la ciudad cobrar vida”, compartió Cruise entre elogios para el realizador mexicano.
Por su parte, Iñárritu le devolvió el reconocimiento y dedicó un mensaje a los asistentes: “Para mí es verdaderamente conmovedor ver a tanto joven. Esta película está hecha para ustedes; es muy absurda, es muy simpática, es muy urgente, es muy humana y es momento de que nos podamos unir. Para mí es un sueño haber trabajado con Tom Cruise”, agrega.
La velada terminó con mariachi en vivo que puso a bailar a Gaby Meza y a Tom Cruise, quien no paraba de sonreír mientras disfrutaba del momento para posteriormente, agradecerle personalmente a cada uno de los músicos por su participación.
El origen de una sátira urgente
Durante la charla posterior, Iñárritu reveló que la semilla de Digger comenzó a germinar hace casi una década, justamente durante el complicado rodaje en condiciones extremas de The Revenant.
“Un solo grado de temperatura es la diferencia entre una locación donde esperábamos que hubiese hielo o nieve y que sea agua. La Tierra está con fiebre y ahí lo experimentamos. Vi lo que estaba pasando en el Ártico y las conversaciones entre las petroleras celebrando que se abrieran nuevos canales para extraer más petróleo. Decía: ‘Qué locura ver este hielo derritiéndose como una oportunidad de negocio’”, explicó el director mexicano sobre el trasfondo del personaje.
Sin embargo, el proceso creativo se volvió una carrera contra el tiempo en la que la actualidad parecía arrebatarle las ideas a los guionistas.
“Conforme fuimos desarrollando esta historia, la realidad empezó a rebasarnos. Por más que estirábamos la imaginación de ‘¿qué pasaría si el presidente hiciera esto?’, de pronto los presidentes ya lo estaban haciendo. Fue muy angustiante, era como estar haciendo un documental del futuro”, agregó Iñárritu sobre cómo la ficción fue alcanzada por los hechos noticiosos de los últimos años.
Una actuación en capas y el milagro del set
Por su parte, Tom Cruise ahondó en lo que significó interpretar a un personaje con un tono satírico y oscuro, totalmente apartado de sus héroes de acción habituales.
“Nunca he leído un personaje como este, y mucho menos he tenido el privilegio de interpretarlo en el cine. No se trata solo de encontrar un acento, sino un acento que aporte el humor, el drama y el ritmo necesarios para hacerlo interesante”, señaló el actor.
Asimismo, Cruise destacó la escala artística de la producción y la meticulosidad del equipo técnico encabezado por Iñárritu y Emmanuel “El Chivo” Lubezki:
“Había momentos en el set en los que les decía a todos: ‘Tomémonos un segundo para mirar a nuestro alrededor y contemplar el nivel de arte y destreza del que formamos parte’. La película no es acusatoria; Alejandro toma a toda la humanidad y nos pone un espejo para reflexionar con un gran sentido del humor”, enfatizó Cruise.
Uno de los puntos cumbre fue cuando Iñárritu detalló el reto que implicó rodar una secuencia de diez minutos continuos centrada en la capacidad interpretativa de Cruise.
“Es como un herrero de la palabra, un orador con un dominio de la precisión del lenguaje, del subtexto y del momento exacto para parar. Con esa misma precisión de un stuntman que hace escenas de acción donde cada segundo cuenta, él maneja su cuerpo y sus emociones. Esta escena fue un regalo que nos ganamos con mucho trabajo, porque los milagros no suceden sentándote a rezar: hay que trabajar durísimo para que ocurran”, concluyó el cineasta.
Digger es una propuesta pensada para divertir, pero también para mover fibras, reírse de lo absurdo y reflexionar sobre la condición humana actual. La esperada película de Alejandro González Iñárritu protagonizada por Tom Cruise llegará formalmente a las salas de cine de todo el país el 1 de octubre.