El “qué dirán” puede ser más ruidoso que cualquier discusión de pareja. Justo por ahí se va ¿Quieres ser mi novia?, la nueva comedia romántica mexicana donde Ludwika Paleta y Juanpa Zurita vuelven a compartir pantalla, ahora como pareja, para poner sobre la mesa un tema que incomoda a mucha gente: cuando el amor sí existe, pero los prejuicios también.
La película no se clava en el chisme fácil. Se clava en lo real: cómo una relación puede empezar bonita y estable, y aun así sentir el peso de las miradas, los comentarios y esa presión social que te hace preguntarte: “¿esto está mal… o solo no le gusta a los demás?”.
¿De qué trata ¿Quieres ser mi novia? (sin spoilers)
Lu y Javi viven su romance a gusto, pero Lu empieza a sentir que la diferencia de edad no es solo un número: es un juicio constante alrededor. El conflicto sube cuando Javi tiene que ir a Acapulco al aniversario de bodas de sus papás y se da cuenta de un detalle enorme: todavía no le ha contado a su familia tradicional que Lu es su novia.
Ese fin de semana, la relación entra en modo prueba: dudas, inseguridades, presión familiar y el típico escenario donde aparecen “opciones perfectas” que, en teoría, encajan mejor. Lu se topa con alguien de su edad que parece cumplir todos los requisitos. Javi se reencuentra con un amor del pasado que también se ve “perfecto” en papel. Y ahí viene la pregunta central: ¿lo suyo es amor verdadero o solo fue una pasión que no aguantó el mundo real?
Platicamos con Ludwika y Juanpa
En la entrevista, el tema que más se repite no es la edad: es la presión de la gente. Ludwika habla de esa sensación pesada de vivir una relación bajo lupa, como si siempre hubiera un jurado opinando. Y Juanpa suma una idea clave: hoy estas historias se ven más, se hablan más, y ojalá se vivan con más apertura que antes… porque durante años fueron criticadas o mal vistas.
También dejaron claro algo que se siente muy de fondo en la película: el amor cambia con la edad. No se vive igual a los 20 que cuando ya traes historia, experiencias y cicatrices. Y en ese cambio, hay cosas que se confunden fácil: enamoramiento, dependencia, necesidad versus amor de verdad, ese que se construye con aceptación, respeto y sin querer moldear al otro.
¿Quieres ser mi novia? llega a cines este 12 de febrero.