Oculto debajo del Monumento a la Revolución se encuentra un museo que no solo tiene como protagonistas a Madero, Villa, Zapata, Carranza, Obregón, Calles y Cárdenas, sino también a “la bola”.

La bola “es la representación del pueblo mexicano que apoyó a los caudillos […]. Ellos fueron el corazón de la Revolución y aquí tienen un homenaje en medio del museo”, cuenta en entrevista con Chilango la historiadora Karem Celso.

Museo Nacional de la Revolución
"La bola" es un conjunto de 20 esculturas que representan al pueblo que se unió a la Revolución. / Foto: Sarahi Rosas

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El Museo Nacional de la Revolución busca narrar la historia de una forma que no se cuenta en las escuelas ni en los libros: con arte y con los vestigios que retratan el punto de vista de quienes vivieron este periodo. Cuenta con ocho salas y en cada una hay tres elementos: la réplica de algún mural famoso sobre la época, un acervo fotográfico y objetos de dicho periodo histórico o réplicas de los mismos.

Museo Nacional de la Revolución
Foto: Sarahi Rosas

Un museo dentro del Monumento a la Revolución

Para llegar al museo hay que descender a las entrañas del Monumento a la Revolución.

Entrada al Museo Nacional de la Revolución
Entrada al Museo Nacional de la Revolución / Foto: Sarahi Rosas

Al ingresar, lo primero que se observa es una maqueta que ilustra el significado histórico del lugar donde uno está parado.

Lo que hoy conocemos como Monumento a la Revolución originalmente iba a ser un Palacio Legislativo que Porfirio Díaz mandó construir para conmemorar el centenario de la Independencia. La primera piedra se colocó en 1910, pero meses después se interrumpió su construcción por el estallido de la Revolución.

Maqueta que muestra el diseño que hubiera tenido el palacio legislativo diseñado por Émile Bérnard. Al final, solo se construyó la cúpula y esta se convirtió en el Monumento a la Revolución. Foto: Sarahi Rosas

Lo que iba a ser un momento hecho por la dictadura se convirtió en el símbolo del movimiento que derrocó a Díaz. En la década de los 30 arquitecto mexicano Carlos Obregón Santacilia propuso rescatar la obra y convertirla en símbolo del triunfo revolucionario. El monumento se inauguró en 1838. Su estructura es parte de la cúpula de la obra original planeada en el gobierno de Díaz y encargada al francés Émile Bérnard. Luego, en 1986 se inauguró el museo en el sótano del monumento.

Foto: Sarahi Rosas

¿Qué hay en el Museo Nacional de la Revolución?

El Monumento a la Revolución alberga los restos de Venustiano Carranza, Francisco I Madero, Plutarco Elías Calles, Francisco Villa y Lázaro Cárdenas. Curiosamente, lejos de ser una 'familia revolucionaria', estos caudillos tenían ideas opuestas sobre el reparto agrario y las reformas necesarias para llevar a cabo la Revolución.

"Es irónico que no se hallan llevado bien. Por ejemplo, Calles y Cárdenas terminaron mal. Pero ellos fueron los pilares de nuestra sociedad actual", explica Karem Celso, encargada del área de Servicios Educativos del museo.

En ese sentido, el museo explica las traiciones entre caudillos, la intervención de Estados Unidos en el conflicto y otros aspectos poco retratados en la historia tradicional. Pero también habla de los ideales detrás de la Revolución.

En medio del museo se ubica "La bola". Se trata de un conjunto de 20 estatuas que rinden homenaje a quienes se unieron a los revolucionarios por sus ideales.

Foto: Sarahi Rosas

Posteriormente, se puede ingresar a ocho salas. La primera de ella, como preludio, relata la historia del siglo XIX hasta el triunfo de la República. La segunda narra la llegada de Porfirio Díaz al poder, y las condiciones políticas y sociales que llevaron al levantamiento armado.

La tercera sala, relata la llegada de Madero al poder y el golpe de Estado en su contra conocido como la Decena Trágica. En estas conspiraciones estuvo involucrada la embajada de Estados Unidos apoyando al usurpador, Victoriano Huerta.

Foto: Sarahi Rosas

También se cuenta el caso de la presidencia más corta de la historia mundial:

"Estados Unidos apoyó a los golpistas y estos se quedaron en el poder. El plan original era que Félix Díaz, sobrino de Porfirio Díaz, se quedara con la presidencia. Pero al final, la embajada estadounidense le dio el poder a Huerta. Como habían asesinado al presidente y al Vicepresidente, Pedro Lascuráin, que era el secretario de Relaciones Exteriores, quedó en la presidencia el 19 de febrero de 1913 a las 5:15 de la tarde. Luego nombra a Huerta Secretario de Gobernación y a las 6 en punto renuncia. Fue la presidencia más corta del mundo y de la historia. Hizo ese movimiento porque como secretario de Gobernación, Huerta era el siguiente de la sucesión".

En el museo también hay facsimilares de periódicos de la época. / Foto: Sarahi Rosas

El recorrido sigue con la rebelión de Carranza y Obregón contra Huerta, quien terminó renunciando. Luego, la quinta sala del museo, llamada "La Revolución popular", está dedicada a Villa, a Zapata y al papel de mujeres que fueron estrategas, espías, contrabandistas y hasta ideólogas del movimiento, como Rosa Camacho, Petra Herrera, Dolores Jiménez y Elvia Carrillo Puerto.

En la sexta sala se ilustra el proceso de la Convención Revolucionaria, de la que surgió nuestra Constitución. Al respecto, Karem explica que este proceso mostró tanto las diferencias como las coincidencias entre los grupos revolucionarios:

"Esta junta que se supone debería buscar soluciones y juntar ideas. Pero en realidad los termina separando y creando otra guerra civil, que es entre los caudillos populares y Venustiano Carranza [...] Pero al surgir la Constitución se toman en cuenta los aspectos del reparto agrario de la lucha obrera, de la educación, y por eso surgen los principales artículos que son el 3, el 27 y el 123".

Foto: Sarahi Rosas

La séptima sala relata el triunfo de Obregón y Calles sobre Carranza y la creación de las bases del nuevo estado. Surgen instituciones como el Banco de México, la Secretaría de Educación Pública y se consolidan expresiones artísticas como la literatura, el muralismo y la música. También se narra la guerra cristera, el asesinato de Obregón y el Maximato.

Finalmente, la visita concluye en la sala dedicada al cardenismo. "Lázaro Cardenas es el que da fin al jefe máximo de la Revolución y crea un lienzo en blanco para el progreso", cuenta Karem. Se lleva a cabo la Expropiación Petrolera, se crea el IPN y más.

Además, el Museo Nacional de la Revolución cuenta con atractivos como réplicas de las sillas en las que se sentaron Villa y Zapata durante su encuentro en CDMX. También hay objetos de la época que puedes tocar para conocerlos.

Museo Nacional de la Revolución
En la reunión Villa-Zapata, el Centauri del Norte se sentó en la Silla Presidencial. / Foto: Sarahi Rosas

Ubicación, horarios y precios

El Museo Nacional de la Revolución se ubica en Plaza de la República s/n, colonia Tabacalera, justo debajo del Monumento a la Revolución.

Abre de martes a viernes de 9:00 a 17:00 horas y los sábados y domingos de 9:00 a 19:00 horas. El costo es de $40 con descuentos de 50% para estudiantes, maestros y adultos mayores con credencial del INAPAM. Sin embargo, los domingos puede visitarse de forma gratuita.

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