Es hora de que conozcas las colonias Art Nouveau de la CDMX. ¿Te has encontrado con edificios antiguos con una estética que te recuerda a la naturaleza? Ya sabes, con labrados y herrería de formas onduladas, motivos vegetales, y curvas casi caprichosas. ¡Oh là là! Bueno, pues pertenecen al Art Nouveau, una corriente pomposa y muy bella que llegó a México desde Europa a finales del siglo XIX. Súbete, vamos a conocer las colonias Art Nouveau de la CDMX. 

La Ciudad de México es un revoltijo, colorido y delicioso, de estilos arquitectónicos, sobre todo cuando hablamos de las colonias desarrolladas entre los siglos XIX y XX. Fue justo en este periodo cuando el Art Nouveau —además de otros estilos— llegó a México para inspirar con su abrupta ruptura al orden clásico. ¡Vaya que la rompió! Esa fue su intención, gritar a los cuatro vientos que el futuro ha comenzado.

También te podría interesar: La Federal: la historia detrás de nuestra colonia en forma de telaraña urbana 🕸️

Una consigna poderosa: ¡El futuro es hoy!

El Art Nouveau es una corriente artística que surgió a finales del siglo XIX en Europa, Reino Unido y Bélgica fueron los primeros en adoptarlo. Dentro de sus ideales, buscaba romper con lo clásico, dejar de lado la geometría y eludir la naturaleza; así que sus principales características son la estilización de formas orgánicas como flores, hojas y ramas, los modelos femeninos, líneas curvas, patrones envolventes y arcos. Bien lo diría Antoni Gaudi, máximo exponente en España:

“Todo sale del gran libro de la naturaleza; las obras de los hombres son ya un libro impreso”.

Imagínense el revuelo que causó viniendo de la Belle Époque y del afamado art déco con líneas sobrias, geométricas y simetría impecable. ¡Sacrebleu! Aún así fue ganando seguidores, sobre todo aquellos ansiosos por la modernidad que prometía libertad. Alphonse Mucha, Otto Eckmann y Henry van de Velde fueron otros importantes representantes. Poco a poco fue permeando en diferentes disciplinas, desde la pintura, hasta la arquitectura, y también llegó a latitudes inimaginables en ese entonces, como México.

Checa también: 5 lugares increíbles con influencia de la arquitectura árabe en la CDMX

Llegada del Art Nouveau a la Ciudad de México

Fue durante el Porfiriato que el art nouveau hizo su aparición con bombos y platillos en la Ciudad de México. Con la llegada de extranjeros, muchos de ellos artistas o empresarios con recursos, introdujeron nuevos estilos para el desarrollo del país. Recordemos que Porfirio Díaz tuvo una fuerte política de modernización, por lo que invirtió en nuevas industrias y en la estética de las principales ciudades. Si la inspiración venía de Europa, como de Paris, ¡mucho mejor!

Los artistas adoptaron todos los estilos europeos y los mezclaron con las nuevas ideas que se estaban generando en el país, como el neo indígena. Muchos de los edificios desarrollados en este periodo son una mezcla bastante ecléctica de distintas corrientes artísticas y, aunque existieron casonas totalmente Art Nouveau, hoy solo es posible conocerlas a través de la memoria fotográfica.

art nouveau cdmx

Mira acá: Multifamiliares en CDMX: arte, cultura, arquitectura e historia


Las colonias art nouveau de la CDMX

Algunos arquitectos mencionan que no hay que buscar ejemplos completos, sino las apropiaciones del estilo dentro de los detalles, como en la herrería, el marco de las ventanas o en un vitral. Aunque no es tan común, hay varias colonias donde podemos ver brillantes destellos del Art Nouveau, así que abre bien los ojos. ¡Vamos a descubrirlos!

1. Centro – Cuadrante de la Alameda

Como es de suponerse, los principales cuadrantes de la ciudad durante el Porfiriato es donde se puede ver el Art Nouveau. Uno de los ejemplos más famosos es en Bellas Artes, tanto en la estación de metro, como en el palacio. 100% real, no fake. Seguro ya te has fijado que esta entrada está decorada con unos enormes arcos verdes que asemejan tallos, estos son una réplica de los diseños creados por el artista galo Hector Guimard para el metro de Paris.

Por otro lado, el Palacio de Bellas Artes también aguarda detalles de este estilo en su fachada y cimientos. Debido a la Revolución, la imponente construcción se llevó a cabo en varias etapas. La primera —de 1904 a 1912— estuvo a cargo del arquitecto Adamo Boari, quien utilizó una estructura de acero revestido concreto y una fachada de mármol tallado como lo dictaba este estilo. Además, los motivos de las esculturas también parten de esta corriente.

2. Centro Histórico – Cuadrante de Zócalo

En la misma colonia, pero del otro lado, encontramos otros imponentes ejemplos del art nouveau en edificios del Porfiriato. El primero es el Gran Hotel de la Ciudad de México, el cual fungió como el Centro Mercantil durante los siglos XIX y XX. Fue construido por los ingenieros Daniel Garza y Gonzalo Garita para funcionar como almacén, por lo que contaba con un enorme espacio abierto al centro coronado con un impresionante vitral hecho en Francia por Jacques Gruber.

A una calle se encuentra otro espectacular edificio, el clásico Palacio de Hierro del Centro, una joya Art Nouveau con otro precioso vitral y caprichosa herrería de formas peculiares. Además, su fachada también posee detalles, como en los vitrales y la cúpula, de esta corriente. Un verdadero icono arquitectónico de la Capirucha.

3. Roma

Si las familias adineradas se establecieron —y ahí continúan— en la colonia Roma, claro que vamos a encontrar casonas Art Nouveau en el barrio. El ejemplo más popular es la Casa Prunes, construida en 1916 por el despacho Arquitectura Prunes. Su fachada es una oda a la naturaleza: tiene hojas, detalles de ramas y flores que bordean las ventanas. Lo curioso es que contrasta con su interior art déco.

A una cuadra está el edificio conocido como Forever, otro impresionante ejemplo pero que lamentablemente está bastante deteriorado. Al igual que la Casa Prunes, los marcos de este son peculiares formas onduladas, las cuales están labradas. Además, la herrería de los balcones es única.

4. Santa María la Ribera

Otra colonia habitacional popular durante el Porfiriato es la Santa María la Ribera, aquí se encuentra uno de los museos más bellos de la UNAM: el Museo Universitario del Chopo. Este inmueble está inspirado en la corriente art nouveau desarrollada en Alemania, el Jugendstil, y diseñado por Bruno Möhring. Su enorme estructura de acero incluso fue traída desde allá. ¡Pura vanguardia!

Por otro lado, está un edificio de fachada ecléctica porfiriana con una de las escaleras art nouveau más espectaculares de la ciudad. Estamos hablando del Museo de Geología, un fabuloso lugar donde, sin duda, podrás tomarte unas fotos espectaculares.

Checa también: Lugares chidos de Santa María La Ribera

5. Colonia Guerrero

El ejemplo más asombroso, mágico y único de Art Nouveau en la Ciudad de México fue la Casa Requena, en la colonia Guerrero.

La casa Requena fue construida en 1730 y perteneció a la familia del mismo apellido. El inmueble era descrito como “un verdadero sueño a la Gaudí”, ya que tanto su fachada, como el diseño interior tenía detalles de esta corriente artística.

Lamentablemente tras la muerte del último descendiente, el lugar quedó abandonado y por las condiciones climáticas —así como los sismos que no autorizamos— se desplomó en 2005, dejando al descubierto sus preciosos mosaicos, tapices y hasta los detalles fantásticos que la dibujaban.

6. Lomas de Chapultepec

Un ejemplo más moderno es la Casa Holtz, en Lomas de Chapultepec, el inmueble Art Nouveau más grande del mundo. Este impresionante lugar está cubierto por plantas que resguardan el lugar habitacional pero hay algunos videos en YouTube —dedicados a la divulgación de la arquitectura, obviamente— donde se pueden ver los detalles que la hacen tan especial.

Fue construida en 1989 para Ignacio Holt y su esposa Beatriz Mendivil, quienes se enamoraron de este estilo en la Lagunilla, así se dedicaron a coleccionar utilitario del siglo XIX. Su casa tenía que ir de la mano de este, así que al encargarla pidieron un homenaje a los máximos representantes del movimiento. ¿Cómo te quedó el ojo?

No te vayas sin antes echarle un ojito a: Esta es la fascinante historia de Casa Frissac, joya arquitectónica de Tlalpan