¿No te ha caído la quincena? Seguro ya aplicaste esto

¿Cuándo pagan?

qué hacer cuando ya se te acabó la quincena
Foto: Pixabay

Godínez: el día del Juicio Final ha llegado… o eso parece, pues con todo el asunto de el ciberataque al SPEI muchos no han recibido su pago. Incluso, parecer ser que puede llegar a retrasarse mucho más de lo esperado —se echa a llorar al suelo posición fetal*—. Todo el asunto nos ha hecho regresar a un estado prehistórico donde tenemos que cazar nuestra comida… bueno, no tanto así, pero sí nos hizo preguntarnos qué hacer cuando ya se te acabó la quincena y las latas de atún y las sopas instantáneas ya dieron todo lo que tenían que dar.

Qué hacer cuando ya se te acabó la quincena

1. Más cardio

Ese momento en el que llegas al límite y no tienes ni 5 pesitos pa’l camión. A partir de entonces comienzas a caminar a todas partes y te reencuentras contigo mismo; finalmente te das cuenta de que aún tienes buenas ideas y hasta platicas contigo.

2. Papás, ¿se acuerdan de mí?

Nunca los visitas y cuando lo haces nada más estás media hora o lo haces, tal como ahora, porque no han depositado. Si no sabes qué hacer cuando ya se te acabó la quincena, la vieja confiable es ir a casa casa de tus papás —lo lamentamos por los cuates de la provincia—. Es muy importante llevar bolsas, porque seguro regresas cargado de envases que antes tuvieron helado, crema o yogur y ahora guardan frijoles, sopas, pastas y más guisos de hace días.

3. El atún lo puede todo

Agotaste tooodas las posibilidades. Primero, cuando recién depositan, comes como la realeza en cada nuevo lugar de la Roma-Condesa. Después, cuando el dinero ya no sobra, te echas unas gorditas en el mercado que está por tu trabajo. Como no todo es para siempre, comienzas a llevar comida en tópers a la chamba… hasta que llega el día en que el atún se convierte en tu mejor amigo. Poco a poco comienzas a ver en ese pescado enlatado una capacidad infinita para crear nuevos platillos; tu límite es el cielo.

4. ¿Me regala una chelita, por favor?

Se acerca el fin de semana y ya te comienza a dar sed de la mala. Pero la suerte no está de tu lado y en los lugares de chela barata no aceptan tarjeta (eso si no reventaste tu crédito a puros tarjetazos). Si quieres un tip para saber qué hacer cuando ya se te acabó la quincena, lo mejor es que tomes tu teléfono y le llames a ese héroe o heroína sin capa que puede invitarte, aunque sea, un vasito de chela.

5. Revisar la app

Caminas por los pasillos de tu oficina y se escuchan algunos murmurllos: «¿sabes si ya depositaron?», «A Panchito de RR. HH. ya le depositaron»… Desesperadamente entras a tu teléfono y tu cuenta sigue en números rojos; de ser necesario repites esto cada 10 minutos «por si las moscas». No te preocupes, estamos contigo. Solo recuerda que no por mucho revisar depositan más temprano.

6. El hábil

Si vives con roomies segurito has aplicado esto: ves que tu compañero de depa dejó algo en el refri y, como el hambre es mucha, le das una probadita. Al final te comerás todo y aplicarás la de «más vale pedir perdón que permiso».

7. El arrepentimiento

Clásico, apenas te cae la quincena y comienzas a gastar como hijo de petrolero árabe. Que si unos tenis nuevos, que si una salidita para comer, que mi gato necesita croquetas holísticas… Cuando menos lo esperas, ya estás compartiendo las latas de atún con tu minino. ¡Ah, pero qué tal gastabas! Lo peor de todo es que, en cuanto caiga tu pago, comenzarás de nuevo en este ciclo interminable.

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