“No, pues muchas gracias por haber aceptado bailar conmigo. La verdad, desde hace rato que te vi, sí me… ¡me gustaste, eh!”, confiesa el hombre de camisa negra, tatuajes en el pecho, bigote y pelo chino alborotado, mientras se graba con su celular. De fondo solo se escucha: “Era feliz en su matrimonio, aunque su marido era el mismo demonio”. En apenas 10 días, el video del Tío Memo, como bautizaron al personaje, lleva más de 10 millones de reproducciones y se ha convertido en uno de los éxitos de la cuarentena.

Esta es la historia detrás del video del Tío Memo, mejor conocido en el mundo del rock en México como “el Chok” o por su nombre de pila: Guillermo Fermoso.

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“Un viernes estaba en mi casa, echándome unas cubas, platicando con mi chica por mensajes. Le mando un video y empecé como a bailar con ella. Varios de los diálogos yo se los dije de verdad: ‘A ver, ven, vamos a dar una vuelta’. Fueron como 20 segundos, pero ya que los vi bien dije: ‘¡Ah no mames¡, sí quedó chido. Voy a tratar de hacerlo mejor’, recuerda Guillermo, en entrevista conChilango.

Ya decidido a meterle más producción al video, “el Chok” se cambió el short y las chanclas por una camisa negra, pantalón y botas rancheras. Se echó unos tragos más y comenzó a grabar. “Al principio pensaba hacerla con una canción de Grupo Cañaveral, pero dije: ‘Nel, eso ya se va a ver muy del Vítor y Albertano”. Luego recordé que la gente se estaba organizando para cantarRamito de Violetasen sus azoteas y edificios, y pues me pareció que podía quedar muy cagado”, explica.

Después de mandarle el video a su novia y amigos por Whatsapp, Guillermo subió la grabación a su perfil de Facebook, pasadas las diez de la noche, del pasado 10 de abril. Cuatro días después, el video del Tío Memo, de apenas minuto y medio de duración, se hizo viral en redes sociales.

Si por alguna razón no has visto el video del Tío Memo, aquí te dejamos la primera parte:

“El martes (14 de abril) amanecí con un chingo de notificaciones en el celular y mensajes y dije: ‘¡No mames, ya se filtró mi pack!’, pero, nel, eran por el video. Todos me decían: ‘Pinche loco’, y lo empezaron a compartir. El video ya tenía más de 600 mil reproducciones. Dos días después llegó al millón. Ahorita ya superó los tres millones y 117 mil cabrones le dieron compartir a esa madre (en Facebook)”, dice “el Chok” sorprendido.

Días después, “el Chok” se animó a subir la segunda parte del video del Tío Memo. “¡No manches, qué besote!, nunca me había paaso algo así en una fiesta”, vuelve a confesar el hombre, quien tiene rastros de lápiz labial rojo en la boca.

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“Oye, ¿no estás medio cansadona?, ¿No te quieres tomar una cubita conmigo? ¡Ah, vente!”, dice el Tío Memo, antes de dirigirse “junto con su pareja” a una mesa para darle “un traguito” a su cerveza.

De pronto suenan los primeros acordes de La Chona, de Los Tucanes de Tijuana, mientras el Tío Memo se seca el sudor de la frente con ayuda de una servilleta. “¡Uy, no mames, no mames! Ese dj se pasó de [email protected]#¢, vente, vamos a bailar”.

Parte de la genialidad del video del Tío Memo radica en que la pareja de baile somos todos los que vemos la grabación, pues con el movimiento que Guillermo le da a la cámara del celular pareciera que tú, yo o cualquier persona baila con él.

El éxito ha sido tal, que además de los tres millones de reproducciones, usuarios de redes sociales de diferentes partes del mundo le han enviado mensajes: “Me trató mejor que cualquier otro hombre que haya conocido, lqm”, comentó una seguidora.

La idea del video del Tío Memo se le ocurrió al “Chok” luego de estar confinado durante semanas y no poder ver a su novia (como algunos chilangos): “He estado llevando la pinche locura de la cuarentena lo más sana posible, dentro de lo que se puede, porque estar tanto pinche tiempo encerrado se vuelve insano”, comenta “el Chok”.

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Debido a la buena respuesta que tuvo el video del Tío Memo, apodo que “el Chok” utilizó para abrir una página en Facebook, Guillermo piensa subir más contenido de este personaje y ya trabaja en nuevo contenido, pues, adelanta, quiere ir con sus compas, en el “table”, o en unos quince años. Sin embargo, todo sigue en la etapa de planeación, pero mientras llega nuevo material, “el Chok” agradece a la gente por apoyarlo.

“La neta muchas gracias. Nunca pensé que les fuera a gustar tanto. Lo hice sin pensarlo, pero si les está ayudando a pasar mejor la cuarentena, pues qué mejor. Llévensela leve desde sus casas, así como yo”, dice.

El empresario detrás del video del tío Memo

Aunque la mayoría lo conoce como el “Chok”, Guillermo Fermoso vive en la Narvarte y toda su vida la ha dedicado a la música. A sus 38 años nunca imaginó volverse viral con un video, y aunque acaba de descubrir su talento para hacer reír a la gente, tiene que atender sus negocios todos los días.

Guillermo se considera un adicto al trabajo, ya que, dice, no puede despegarse de sus dispositivos, pues desde hace dos años creó Talento de Casa (TDC), una empresa de representación artística, en la que él es mánager de Ed Maverick, Aczino, Lng/SHT, Negrø, CHDKF, West Gold, Lost Acapulco, Lobo Estepario, Seis Pistos, Batalla de Campeones.

“Todos ellos se cagaron de la risa. Y a mí hasta ya me da pena que digan: ‘Chale, ese es mi mánager, wey’. Pero lo tomaron muy bien y les dio gusto”, comenta Guillermo, quien afirma que el video del tío Memo y otros no afectan su trabajo.

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Durante la charla, “el Chok” señala que tan solo el año pasado realizó más de 500 vuelos por negocios y ahora, con la cuarentena, debe trabajar desde casa. “Le doy un rato a mi página y luego le sigo a la chamba normal”, explica.

Todos los días, Guillermo se levanta a las 7:30 de la mañana para revisar su correo y resolver pendientes, como posponer conciertos, juntas con disqueras, promotores, y crear eventos nuevos.

De los 20 años que lleva viviendo de la música, siete los ha dedicado a ser mánager, pero ahora, con el éxito del video del tío Memo, está considerando seriamente ser “influencer”, confiesa, mientras suelta una carcajada sarcástica.

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