Braulio pensó que había encontrado a una candidata para ser su media naranja; sin embargo, luego de chatear, compartir fotos íntimas y de tener una videollamada con ella, el joven fue víctima de sextorsión por Internet, uno de los riesgos en aplicaciones de citas.

Por: Karla Almaraz

Tal como lo había hecho en ocasiones anteriores, Braulio (su nombre se cambió para proteger su identidad) decidió entrar a una aplicación de citas. Durante varios minutos platicó agradablemente con una mujer, hasta que ella decidió subir el tono de la conversación y le pidió que cambiarán de app y se comunicaran vía Skype.

Una vez que los dos estaban en la nueva aplicación, la mujer comenzó a mandarle fotos semidesnuda y posteriormente le propuso hacer una videollamada. Él aceptó de inmediato.

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Durante la videollamada, ambos se despojaron de la ropa y, frente la cámara, realizaron acciones sexualmente explícitas, sin dejar nada a la imaginación, más que el rostro de cada uno. Asi transcurrieron los minutos hasta que a Braulio se le resbaló el celular y su cara quedó al descubierto. La llamada terminó en ese instante.

Casi de inmediato, el joven recibió un mensaje en el que le advertían que si no depositaba 10 mil pesos en una cuenta bancaria, su video sería compartido con familiares y amigos. 

“No dudaré en publicar este video. Si intentas huir, lo lamentarás toda tu vida”, decía uno de los mensajes que le llegó a Braulio, acompañado de una foto que mostraba que la grabación estaba en Internet y que en ese momemto solo podía ser vista por la persona que la había subido.

A esa primera amenaza le siguieron más. Braulio recibió fotos de su perfil de Facebook, así como de su lista de amigos en esa red social. Todo eso a pesar de que él nunca compartió su información persona con la mujer de la videollamada.

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Del amor al terror: riesgos en las aplicaciones de citas

El caso de Braulio no es el único. La tecnología ha dado un nuevo giro a las relaciones humanas, pues ahora se puede encontrar a la pareja ideal con un solo click (o match); sin embargo, los riesgos en aplicaciones de citas existen y hay veces en las que, en vez de Afrodita o Eros, te encuentras con extorsionadores u otro tipo de delincuentes. 

Tan solo hablando de sextorsión, el Consejo Ciudadano ha recibido 167 reportes entre enero y agosto de este año, siendo Iztapalapa y Cuauhtémoc, con 16% y 14.94% respectivamente, las alcaldías con más denuncias. 

Al menos 5% de estas extorsiones surgieron en Facebook, mientras que 3% ocurrieron en apps de ligue, las cuales son muy populares en México. 

Un estudio realizado por The Competitive Intelligence Unit establece que por lo menos 35.3% de los cibernautas mexicanos han bajado alguna de estas aplicaciones, siendo las más populares: 

  • Tinder – 86.3% de preferencia 
  • Bumble – 25% de preferencia
  • Happen – 12.3% de preferencia 
  • Grindr – 11.2% de preferencia 
  • Badoo – 10.1% de preferencia
  • Tagged – 2% de preferencia

Si bien existe la creencia que estas apps se utilizan exclusivamente para tener encuentros sexuales, lo cierto es que no es así. Mientras 32.2% buscan este tipo de experiencias, 36.6% de los usuarios ingresan para encontrar al amor de su vida y 31.2% está en busca de amigos o alguien con quien salir por la ciudad. 

Sofía, de 27 años, empezó a usar Badoo y Dating, de Facebook, hace unos meses. Entró por curiosidad y ha encontrado personas interesantes con las que, incluso, ha quedado en tomar un café y ha logrado formar una amistad. Sin embargo, no ha estado exenta de experiencias desagradables. 

“En este tipo de sitios hay de todo. Hay unos que entran solo para tener sexo o para mandarte fotos. De hecho, en cuanto se hace match, lo primero que hacen es mandarte imágenes sexuales y se convierte en algo desagradable. En una ocasión conocí a un chico, platicamos y cuando nos vimos en persona me dijo: ‘¿a dónde vamos a coger?’. Se volvió muy insistente, a pesar que desde el inicio le dije que no era lo que buscaba”, confiesa la joven. 

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“Tu imagen se queda en Internet”: ¿cómo me puedo proteger?

Salvador Guerrero Ciprés, presidente del Consejo Ciudadano, detalló que el principal delito relacionado con riesgos en las aplicaciones de citas es la sextorsión. 

“La sextorsión es una forma de extorsión en la que se amenaza con publicar cualquier mensaje que muestre algún tipo de actividad erótica o pornográfica o asociado a estos dos principios. Básicamente ocurre después de que hubo una mala ruptura de relación o alguien profesional de algún tipo de organismo delictivo aprovecha la ingenuidad con que uno participa de las redes sociales”, explicó.

Esta conducta está tipificada como un delito que en el artículo 236 del Código Penal vigente se advierte de sanción de dos a ocho años de prisión y de 100 a 800 días de multa.

El presidente del Consejo Ciudadano señala que “los grupos más vulnerables son los menores de edad y la comunidad LGBTTTI, especialmente aquellos que decidieron mantener en privada su orientación sexual”.  

Si bien no todo es malo dentro de estas aplicaciones, nunca está de más tomar algunas precauciones. Guerrero Ciprés asegura que lo principal para resguardar nuestra integridad en línea es asumir que todo lo que publicamos en la red se queda ahí y es muy difícil recuperar el control de nuestra imagen una vez que la hacemos pública. 

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Si la interacción llega a un encuentro personal es recomendable investigar un poco a la otra persona antes de concretar una cita; además de procurar que esta se desarrolle en un lugar público. De igual manera se recomienda no beber demasiado alcohol durante el encuentro y revisar siempre que las bebidas estén cerradas. Al final, debes tomar en cuenta que se trata de un desconocido con el que vas a salir y la sextorsión no es el único delito al que nos exponemos.

“Hay que saber cómo usar este tipo de aplicaciones. Cuando la otra persona que estamos conociendo presenta la primera inconsistencia en la imagen o en los datos que te comparte, hay que tomar distancia”, sugiere el presidente del Consejo Ciudadano.

En noviembre de 2017, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México dio a conocer la existencia de una banda mujeres que enganchaba a sus víctimas a través de Tinder. Su modus operandi era invitar a hombres a bares o restaurantes, para luego acompañarlos a su domicilio, donde los drogaban y luego los asaltaban, mientras estaban bajo la influencia de sustancias médicas.

Un ejecutivo alemán fue víctima de esa banda de delincuentes. El hombre detalló que conoció a una de las responsables a través de una app de ligue y posteriormente se vieron en un restaurante. Ella llegó con otras dos mujeres y los cuatro se dirigieron al departamento del hombre, donde se desmayó. Al despertar descubrió que le habían robado su auto, dinero y tarjetas bancarias. 

Esto sin contar que hay estafadores, hackers o personas que esconden sus malas intenciones. Y es que si algo que está presente en estos sitios (y en Internet en general) es la información falsa. Un estudio de Kaspersky Lab, empresa de ciberseguridad global, reveló que por lo menos 50% de los usuarios de América Latina admitieron mentir en sus perfiles online, ya sea para volverse más atractivos o para cachar a sus parejas usando estas aplicaciones. 

Pero, ¿esto es razón para desterrar las aplicaciones? “Al igual que todas las tendencias populares en línea, desafortunadamente, también hay personas que quieren usar las citas en línea con fines maliciosos. Lejos de aconsejar a los usuarios a evitarlas por completo, simplemente los exhortamos a considerar su seguridad en cada paso del camino” detalló Andre Mochola, director consumer businness en Kaspersky Lab.

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