Los edificios emiten más de 40% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en la Ciudad de México; sin embargo, ese tipo de construcciónes son una alternativa para mitigar la contaminación. Así funcionan los edificios ecológicos en CDMX.

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Nadie puede notarlo a simple vista; sin embargo, la estructura en forma de colmena que recubre la torre de especialidades del Hospital General Doctor Manuel Gea González —ubicado en la Calzada de Tlalpan, al sur de la CDMX— es capaz de neutralizar los contaminantes emitidos por mil autos diariamente.

El inmueble no cuenta con páneles o dispositivos especiales. Todo es obra del compuesto que recubre al edificio: el dióxido de titanio (TiO2), que funciona como fotocatalizador, es decir, rompe las moléculas contaminantes y elimina su toxicidad.

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Aunque se trata de un proceso muy complejo, la forma más sencilla de explicarlo es la siguiente: el dióxido de titanio se activa con la luz del día y con ayuda de rayos ultravioleta y de la humedad es capaz de reducir los contaminantes a cantidades inofensivas de dióxido de carbono y agua.

Cuando la estructura de 2 mil metros cuadrados fue instalada en 2012 (en colaboración con la firma alemana Elegant Embellishments) se anunció que el del Hospital Gea González era el primer edificio inteligente que neutraliza contaminantes de toda América Latina. Casi ocho años después, sigue siendo el único con estas características, por lo menos, en la Ciudad de México. 

Edificios ecológicos en CDMX

A pesar de que son los generadores de más de 40% de las emisiones de dióxido de carbono, de acuerdo con datos de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) capitalina, varias de las alternativas que se han planteado para mitigar el problema de la contaminación en CDMX tienen que ver con los edificios.

Una de las alternativas que se pusieron en marcha son las azoteas verdes, que metabolizan los contaminantes antes de que lleguen a la atmósfera, según explica la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La CDMX puede presumir que tiene la azotea verde más grande de América Latina, la cual está ubicada en un edificio del Infonavit de la colonia Guadalupe Inn y tiene una extensión de 2 mil 270 metros cuadrados. Pero por si sola, esa azotea verde no es suficiente.

En 2016, Jerónimo Reyes Santiago, del Jardín Botánico de la UNAM, estimó que la CDMX necesitaría cerca de mil 200 hectáreas de azoteas verdes para disminuir un grado la temperatura ambiental, la cual es cada vez más alta debido a la contaminación y al crecimiento de espacios con cemento, ya que el asfalto y el cemento de la ciudad absorben más radiación solar durante el día y por la noche “liberan” ese calor ocasionando burbujas cálidas.

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Durante el gobierno de Marcelo Ebrard (2006-2012) se planeó una inversión de 202.9 millones para instalar azoteas verdes en la capital; sin embargo, el proyecto no floreció. Incluso algunas de las azoteas verdes que se instalaron en ese tiempo han quedado en el olvido

Hasta 2015, la Ciudad de México contaba con 28 azoteas verdes, equivalente a 34 mil 991 metros cuadrados, de acuerdo con cifra de la BBC

La segunda alternativa para reducir los niveles de contaminación son los edificios ecológicos en CDMX, como el del Hospital Gea González, que no necesita ni una florecita, sino pintura o cemento fotocatalítico para combatir la polución.

La principal característica de los edificios ecológicos en CDMX es que son capaces de neutralizar los contaminantes que existen en la atmósfera, incluyendo los que son emitidos por los automóviles, como las llamadas partículas volátiles.

Los edificios ecológicos en CDMX son una alternativa, ya que “los contaminantes que están en la atmósfera, como el CO2, dióxido de nitrógeno y cualquier tipo de gas producto de motores de combustión como lo son los motores de los coches y también los compuestos orgánicos volátiles se adhieren (a la estructura) de los inmuebles”, explica el Doctor Dwight Roberto Acosta Najarro, investigador del Departamento de Física de la UNAM, quien en 2018 creó, junto al entonces estudiante de maestría, Humberto Ávila, un concreto con propiedades fotocatalíticas.

El especialista detalló que estos materiales que degradan las partículas contaminantes pueden ser una buena opción para ayudar a controlar el problema de contaminación; sin embargo, el tema no ha sido investigado ni aplicado en México. “Hay una gran cantidad de reportes en Europa sobre la pintura o concreto fotocatalítico. En algunos casos la pintura puede degradar hasta 72% del contaminante que se pegó a la superficie”, explica el especialista. 

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Una de las ventajas de esos materiales es que no implican grandes costos de mantenimiento, ya que se limpian solos o con el agua de lluvia. Únicamente se recomienda renovar la capa de material fotocatalítico cada ocho o 10 años.

Además de las alternativas que ayudan a “chupar” la contaminación, también es importante ver opciones más amigables con el medio ambiente.

En una urbe en la que los edificios se multiplican más rápido que las áreas verdes, también es importante que estas estructuras sean sustentables. Durante 2017, la Ciudad de México emitió 1.38 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), una de las principales sustancias responsables del calentamiento global. Del total, 73% de esas emisiones fueron aportadas por edificios, principalmente por el uso de energía eléctrica, diésel y gas LP; mientras que los autos aportaron cerca de 17%, de acuerdo con datos de la Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX.  

Si bien no provocan directamente la contaminación que nos ahoga a los chilangos, los edificios sí tienen un importante impacto ambiental (sobre todo en temas de calentamiento global) desde su construcción hasta su operación, por lo cual es de suma relevancia que incluyan tecnologías sustentables, por ejemplo que los ayude al tratamiento de aguas residuales, a consumir menos energía y a tener un tratamiento adecuado de desechos.

“Que un edificio no consuma tanta energía eléctrica ayuda a la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero. Poner equipos ahorradores es importante para la ciudad porque eso significa abastecimiento de luz y de agua, con esto evitas que la comunidad que está alrededor tenga mayor impacto por agua, por tráfico o por manejo de residuos. (Estos edificios)  generan grandes ahorros al planeta porque dejas de extraer agua y hasta dejas de producir tanta basura”, explica Alejandra Cabrera, directora de SUMe. 

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La especialista detalló que si bien la CDMX no va mal en cuanto a sustentabilidad, todavía falta mucho por hacer, “empezando porque hay que tener más acciones educativas, quitando el mito de que la sustentabilidad es cara, son inversiones con retornos bastante buenos (que se recuperan con el ahorro de energía o agua), la inversión se paga sola. La Ciudad de México es la que más inmuebles tiene certificados en el país”.

Al hablar sobre edificios ecológicos en CDMX, la especialista destacó que algunos inmuebles en Paseo de la Reforma como un ejemplo de sitios sustentables; sin embargo, djo, también es posible que edificios muy viejos puedan adquirir estas tecnologías. 

Foto: Elegant Embellishments

¿Qué ha hecho el gobierno capitalino?

En enero pasado, el Gobierno de la CDMX presentó el programa Ciudad Solar, con el cual se planea instalar páneles solares en 300 edificios edificios públicos con el objetivo de reducir la energía que se consume y tener menos emisiones.

Los primeros páneles fueron instalados en dos inmuebles de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), los cuales permitirán ahorrar hasta 600 mil pesos al año en electricidad y dejar de emitir anualmente 75 toneladas de dióxido de carbono.

Los páneles solares no harán que estos edificios sean 100% sustentables; sin embargo, es una acción en favor del medio ambiente.

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