Nota del editor: esta exhibición contiene desnudos gráficos de los participantes pintados por el artista, se sugiere discreción para menores o si su sensibilidad puede ser afectada.


Seguramente te has tomado alguna “nude” (autorretrato al desnudo) y al verla dices: “en esta sí parezco una obra de arte”. Y no es que tengas problemas de alta autoestima: todos los cuerpos son válidos y hasta esas fotos que solemos usar para el sexting pueden transformarse en obras de arte. Esto es lo que hizo el artista Miguel Casco, quien en conjunto con la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM, presenta la exposición Send Nudes.


A través de una convocatoria en su página de internet y de sus redes sociales, el artista Miguel Casco de origen poblano lanzó una convocatoria que al principio tardó un poco en despegar y después tuvo una nutrida participación.

«En un principio el proceso de recepción de aplicaciones fue muy lento, por lo que me di a la tarea de dirigirme a amigxs cercanxs para que ellxs enviaran sus nudes y yo comenzara a pintarlas. Creo que así fue como poco a poco se fue corriendo la voz y mientras que compartía las primeras pinturas del proyecto comenzaron a llegar más y más».

Vista de sala virtual.

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Send Nudes: la intimidad de las autorretratos al desnudo


Pero, ¿qué llevó a este artista a convertir las nudes que solemos tomarnos en ámbitos sexuales para transformarlas en obras de arte?

«Send Nudes surgió a partir de conceptualizar una situación íntima con Andrea, mi (ahora) esposa. Durante el tiempo que estuvimos viviendo nuestra relación a distancia (ella en otro continente) yo le hacía notar que el intercambiar imágenes eróticas podía ser la vía por la cual acercarnos durante ese distanciamiento físico, pero ella nunca estuvo de acuerdo: argumentaba que las imágenes podrían caer en lugares no deseados y vulnerar nuestra identidad. Se sabe que a raíz de este tipo de situaciones se han provocado suicidios y otras formas de violencia».

Vista de sala virtual.

Miguel se preguntó si esa reticencia a enviar autorretratos al desnudo era algo cotidiano y se encontró con que, como todo lo que tiene que ver con sexo, sigue estando rodeado de miedo o prejuicio.

«Impulsado por mi curiosidad artística comencé a preguntar a amigas y amigos si habían enviado nudes y cuáles habían sido sus experiencias. Aunque pareciera que el envío de las nudes es una práctica cotidiana y normalizada, pude darme cuenta de que sigue existiendo un gran tabú sobre el cuerpo desnudo y más sobre la intimidad que se comparte».

140 personas le enviaron sus retratos al desnudo

Al preguntarle a Miguel Casco si de esas nudes que recibió hubo más cuerpos de hombres o de mujeres, dejó claro que una cosa es la anatomía y una distinta el género con el que pudieran identificarse estas personas.

«Han participado más de 140 personas, pero no he preguntado si se identifican como hombres o como mujeres pero, hablando desde mi heteronormatividad, arriba del 60% son mujeres».

Vista de sala virtual.

Desde la perspectiva del artista, esta mayor participación de cuerpos femeninos se debe a que hemos heredado muchos prejuicios respecto a la desnudez masculina, y la desnudez femenina es más habitual.

«Supongo que tiene que ver con la herencia cultural heteronormada en la que estamos más acostumbradxs a encontrarnos con retratos de desnudos de mujeres y en esa perspectiva heteronormada los hombres nos sintamos fuera de la estética de la desnudez artística»

El consenso: un concepto clave

Desde el 2 de junio de 2021 entró en vigor en México la Ley Olimpia, la cual considera como delito divulgar, compartir, distribuir o publicar imágenes u otro contenido de índole sexual sin consentimiento expreso. En este contexto Miguel Casco garantizó a todas las personas que le enviaran sus nudes solo con fines de ser convertidas en obras pictóricas y que bajo ninguna circunstancia serían difundidas.

«En un inicio firmábamos un contrato digital en el que se establecían diferentes reglas sobre el envío y la recepción de las imágenes, pero lxs participantes casi siempre se olvidaban de enviar ese contrato. De cualquier forma, por ética siempre he recalcado que los archivos se almacenan en un dispositivo offline y que, precisamente, son solo para la referencia pictórica. Creo que parte de la motivación del proyecto es ese vínculo de confianza que se genera entre quien participa y yo, como autor de las pinturas».

La temática de las obras, un obstáculo para la exposición

Desde hace cuatro años Miguel Casco le ha entregado su vida y tiempo a este proyecto, que no ha estado exento de trabas. A pesar de que este año ya se presentó en San Miguel de Allende, luego en Omaha (Nebraska, Estados Unidos), ahora en la FAD digitalmente, y continuará exhibiéndose en San Antonio, Kansas e Indianápolis a lo largo de 2022, para llegar hasta este punto se han tenido que sortear algunas trabas institucionales.

«Aunque cuatro años suena poco, presentar el proyecto en espacios institucionales ha sido complicado por la misma temática. Al inicio fueron galerías alternativas las que presentaron algunas obras y ahora, poco a poco y seleccionando en algunos casos las menos explícitas, se han podido presentar en diferentes espacios».

Sin embargo, la palabra de los espectadores y de los participantes ha sido determinante, quienes han calificado muy positivamente la exposición.

«Uno de los comentarios que más me agradó fue que el ejercicio de hacerse la selfie, como exploración de su propia intimidad ha reforzado su confianza y aceptación de sí mismxs. También, al inicio, una persona me comentaba que fue muy liberador el poder enviar su nude porque con esa imagen su expareja le había chantajeado en algún momento. Entonces, al hacerla pública a través de mi pintura, fue como deshabilitar esa posibilidad de chantaje».

La exposición Send Nudes estará disponible hasta el 22 de octubre de 2021 en la Galería Virtual de la FAD. Aunque, para visualizarlo correctamente, deberás utilizar una computadora. Ahí podrás encontrar también el texto de su curadora, Gabriela Mosqueda.

El proyecto y los diferentes textos que han surgido a partir de él, pueden encontrarse en el sitio web del artista. Ahí podrás encontrar también la convocatoria, por si quieres enviar la tuya. 


«Les invito a participar en la convocatoria y a reflexionar sobre el uso responsable tanto de nuestra sexualidad como del acto de compartir, de forma consensuada, nuestra intimidad y desnudez», apunta finalmente Miguel Casco. ¿Tú te animarías a que este artista transforme una de tus nudes en una obra de arte?

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