13 tips para sobrevivir en el cineEEE

 

8 – El asesino no se muere a la primera, siempre regresa a darte otro susto: El cuerpo humano es gigantesco con respecto al tamaño de una bala, por qué desperdiciar esa fuente tan grande de tino, en un disparo en la pierna, la espalda o los brazos. Apunta a la cabeza. Y claro, cuando tu Némesis esté inconsciente, dale otro “recuerdito” para asegurarte que no se va a parar y corretearte y volver a lo mismo.

9- Nunca hables con extraños encapuchados: Usan gorrita por algo, no por estética o por el frío, sino para ocultar su rostro y seguir con sus fechorías. Mejor evítalos, date la media vuelta y cuéntale a quien más confianza le tengas… ¡Aunque ojo!, casi siempre el asesino es tu mejor amigo/a, novio/a o alguien que nunca te  imaginarías.

10 – Carga tu celular: Sólo una persona medieval o demasiado ecologista no tiene electricidad en su casa. Entonces, carga tu celular (y ponle crédito) cada vez que te vayas de viaje. Aunque “casualmente” todos los caníbales viven en zonas donde el territorio de cierta compañía no abarca. Pero tú cárgalo, probablemente te puedas escapar de sus lentas manos y correr a la campiña.

11 – Nunca aceptes bebidas de mujeres hermosas y que no conoces: A ver, al menos que seas una mezcla entre Brad, Leo, George y Johnny –o sea un galán de galanes-, nadie más te va a ofrecer un chupe gratis y menos si la chica está re buena. Si lo haces, pueden pasar dos opciones: Eres la persona con más suerte en el mundo y amanecerás con esa belleza entre tus brazos desnuda o… Eres la persona más idiota del planeta y amanecerás desnudo con varios signos de tortura y con tus órganos vitales retirados.

12 – No uses atajos: Cuál fue la moraleja de la Caperucita Roja (no, no fue “Si te vistes de mujer, un leñador te va a cortar”): Vete por el camino largo si es más seguro. A ver, por algo hay señalamientos y nuestros impuestos pagan por tener carreteras pavimentadas (bueno, no hay que hablar de la Autopista del Sol), entonces por qué irte por un sendero oscuro y en terracería. Probablemente lo habita un grupo de mutantes come hombres. Mejor pagar peaje, a que te coman.

13  – No preguntes «¿Quién está ahí?»: De verdad, qué esperas que te respondan «Pues soy yo joven, el maniático con el gancho en vez de mano, disculpe las molestias que vengo a ocasionarle, pero ya sabe cómo está la vida y pues, no es por ser grosero, pero me gustaría clavarle mi cuchillo arriba de su ombligo.» En serio, esta pregunta es tan estúpida como las clásicas de «¿Te cortaste el cabello?» «¿Dónde lo perdiste?» «¿Estás segura que no te ha bajado?»

Pero el más importante: no sigas al pie de la letras estos tips, generalmente el “sabelotodo” es el primero en morir.