Foto: Lulú Urdapilleta

Los chilangos más veteranos de la ciudad recuerdan un restaurante llamado El Malecón en la calle Venustiano Carranza con el número 9 en el Centro Histórico debido al peculiar hecho de que poseía una placa en la que se jactaba de tener la fachada más angosta de la ciudad. Aunque este establecimiento ya no existe, esta pequeña fachada permanece.

Existen varios rumores sobre el origen de este edificio afrancesado de tres niveles y con una fachada de 2.5 metros de ancho. Uno de ellos dice que fue construido para funcionar como hotel, por tener las iniciales GH (Gran Hotel) grabadas en la parte superior de el inmueble; sin embargo, la realidad es que nadie sabe qué significan.

También lee: El misterio de la tumba que apareció 55 años después del cierre del panteón San Fernando

El dato más curioso sobre este edificio es que el número asignado se “redujo” y cambio a 8 1/2 en la década de los 90 simplemente para hacerlo más cómico (y tierno). Otro que también llama la atención es el hecho de que cuente con un techo para nieve, ya que en la Ciudad de México solo ha nevado 2 veces en los últimos 500 años. Esto se lo podemos atribuir al último grito de la moda durante el Porfiriato: copiarle todo a París – aun si no tuviera sentido.

Te puede interesar: ¿A qué edad te enteraste de que podías girar al Cantinflas de Álvaro Obregón?

El día de hoy se puede visitar esta fachada que ahora es lo que muchos otros establecimientos ente Eje Central y Bolívar, una tienda más de celulares. Ya no encontrarás aquella placa, dicen que fue robada o simplemente puede ser porque se han encontrado fachadas aún más pequeñas en al ciudad.

Las verdaderas fachadas más angostas de la CDMX

Berna 18, Zona Rosa

El callejón en L de la calle Berna posee esta curiosa fachada de 2.23 metros. Esta pequeña puerta te lleva a un edificio de departamentos cuya entrada principal se encuentra sobre Hamburgo.

Francisco Sosa 32, Coyoacán

Con 1.5 metros de ancho encontramos una sorpresa más en la pintoresca calle también conocida como “La Calle Real”.

Muchos chilangos ubican “La Casa del Sol”, los restos del Río Magdalena, el atlante tolteca, entre muchas otras peculiaridades de esta vía, en realidad son tantas que no sorprende que una de las fachadas más pequeñas de la ciudad pasen completamente desapercibidas. Apenas adornada con un farol, esta conecta a una propiedad más grande al interior.

Venustiano Carranza 97, Centro Histórico

Sin embargo, la fachada más angosta de la ciudad es tan pequeña que ni siquiera le cabría una placa.

Entre los números 97 y 99 de la calle Venustiano Carranza, misma vía donde está el edificio afrancesado, se pueden encontrar la verdadera fachada más angosta de la Ciudad de México. Estos 25 centímetros son la cara y recuerdo de un antiguo edificio del Siglo XIX, cuyos detalles únicos que se salvaron a este trozo de fachada de la demolición.

Con información del libro “Ciudad de México Insólita y Secreta” de Mario Yaír T.S.