Como el arte siempre está presente incluso en los episodios más negros, te presentamos cuáles eran las películas de moda cuando el terremotó más desastroso azotó nuestra ciudad:

Fuera de África: La obra maestra de Sydney Pollack. Narra la vida de una mujer danesa en el “continente negro” y su búsqueda de amor y cobijo a manos de un hombre que no es su esposo. Se puede ver a una de las parejas más importantes (románticamente hablando) del cine: Meryl Streep y Robert Redford.

El color púrpura: Una película subestimada y la gran perdedora en los Óscares (más de 10 nominaciones, ningún premio). En ella Spielberg deja los infantilismos y nos muestra su talento como cuenta-historias melodramáticas. Una mujer de raza de color vive inclemencias hasta que decide controlar su propio destino. Gran actuación de Whoopi Goldberg y una ambientación excelsa. Si quieres ver cómo era Oprah antes de bajar de peso…


Ran: Basada en el “Rey Lear” de Shakespeare, Kurosawa maneja nuevamente el feudalismo japonés con maestría y decoro. No ganó como Mejor Película Extranjera, pero las batallas son de los mejor del cine oriental. Lástima que todo lo bueno que sabíamos de samurais, fue destrozado por Tom Cruise

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El club de los cinco:
O sea la mera mera cinta que retrató la forma desangelada en la que la juventud gringa veía su futuro. A pesar de los clichés y estereotipos, cada personaje post-puberto es retratado con sus altibajos. En retrospectiva, no sabemos qué fue más triste: la carrera sin gloria de los protagonistas, o sus atuendos vistosos y que ahora causan nostalgia (¡Pero qué copetotes!)


Volver al futuro:
Con la primera parte de este trilogía, Marty McFly y el “Doc” Emmet Brown, fusionaron una serie de culto y ciencia ficción ligerita. Con un DeLorean, plutonio y 88 millas por hora, ambos viajan por el tiempo. Su look y música marcaron la generación.

Brazil: Si juntamos la visión futurista de George Orwell con el corrosivo análisis de la psique humana de Terry Gilliam, el resultado es fantástico. En este largo, la burocracia y la tecnología son una parodia de la pereza e incomprensión del hombre vanguardista.


Goonies:
La aventura predilecta de todos los niños (lo sentimos, Chabelo): un grupo de amigos se aventuran a encontrar un tesoro escondido, antes de que unos mafiosos lo hagan, y así salvar a su pueblo de un desalojo. Aparece Sean Astin, famoso por ser el compañero (¿nada más?) de Frodo, Samsagaz Gamyi.