21 Razones por las que NO rifa ser el ‘bebé real’

El otro lado de la realeza

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Todo el mundo imagina que ser parte de una monarquía es lo más cool del mundo; no sólo formas parte de los personajes más influyentes del mundo, también eres dueño de castillos, tienes millones de libras esterlinas, de caballos y de súbditos. La verdad es bien distinta, lo vemos más –ahora– con el nacimiento del “bebé real”, quien, sí, puede que vaya a tener una habitación real más grande que el tamaño de la casa de cualquiera que esté leyendo esto, pero también deberá ser parte de lo que sigue… 

1. Ser conocido como “bebé real” y ser objeto de bromas tetísimas sobre si los demás bebés son “de a mentis”.

2. Tener un nombre kilométrico, algo así como Guillermo Arthur Philip Louis o Carlos Philip Arthur Jorge de Cambridge, como tu padre y tu abuelo.

3. Saber que Morrissey NUNCA te va a querer. 

4. Protagonizar las ocho columnas de la prensa rosa con tu primer vómito o tu primera flatulencia.

5. Ser bisnieto de la reina Isabel y saber que esto traerá peores consecuencias que sólo ser enviado a tu cuarto sin cenar por desobediente, y si a eso le agregas que eres hijo de una plebeya, PEOR…

6. Ser relacionado de inmediato con los Cruise, los Beckham, Beyoncé y demás famosos. Lo único chido es que digan que puedes ser pariente de  Vlad III, ajá, Drácula.

7. ¿Intimidad? Ja, la prensa y tus guardaespaldas te seguirán cuando hagas pipí y popó desde tu nacimiento hasta forevaaa. Tampoco podrás sacarte los mocos, ni comértelos.

8. Desde antes de nacer serás odiado por la plantilla de reporteros del diario The Guardian, a quienes, por tu culpa, pondrán a trabajar al doble. 

9. Sí, podrás ser súper rico y lo que quieras pero NUNCA podrás bailar desnudo en la orilla del mar ni hacer todas las estupideces que la gente “no real” hacemos.

10. Tendrás que vestir ese “bellísimo” trajecito escocés. Y ser fotografiado con él, en cada “festividad real”.

11. Si naciste progresista y republicano, tendrás que morir con el secreto.

12. El día en que veas El Rey León y entenderás por qué tu tío “Scarf” se porta así contigo.

13. Como príncipe tienes que ser SIEMPRE el mejor, aprender a fuerza todos los idiomas que te digan y participar en el ejército.

14. Desde pequeño sabrás que JAMÁS podrás tener una relación con Suri Cruise. O con cualquier otra persona que no forme parte de la realeza.

15. Jamás sabrás la verdad sobre la muerte de tu abuela.

16. Tus “leales súbditos” siempre estarán a la expectativa de que se muera tu papá y tu abuelo para que seas tú quien ocupe el trono. Tal vez hasta tú mismo lo hagas.

17. Millones de vendedores ambulantes alrededor del “mundo mundial” ganarán millones de dólares a tus costillas y ningún peso caerá en tu bolsa.

18. Heredarás la calvicie de tu abuelo y de tu padre.

19. Nunca conocerás el “amor real” porque todas las chicas se le lanzarán locamente solo por ser de la realeza, a pesar de ser calvo y no tener gran chiste.

20. Aunque arriba dijimos que deberás ser el mejor, es probable que no lo seas y que tus triunfos sólo se deban a que el equipo contrario se haya dejado ganar porque los amenazaron con vivir en el ostracismo. O algo. 

21. Cada que sea necesario deberás asistir a los aburridisimos discursos de tu abuelo, de tus tíos, de tu padre.