Foto: Wikimedia Commons

27 de septiembre 2019
Por: Diana Álvarez

¿A qué edad te enteraste de que puedes girar al Cantinflas de Álvaro Obregón?

Si has recorrido Álvaro Obregón, has visto la estatua de Cantinflas frente al Hospital Obregón. ¿Sabías que puedes girarla? Te contamos su historia.

Chilangos y turistas hemos recorrido más de una vez la avenida Álvaro Obregón, sin duda una de las vías más populares de la Ciudad de México. Esta avenida que se encuentra en la colonia Roma alberga algunos de los bares, restaurantes y cafeterías predilectos por la hipsteriza, así como oficinas, tiendas y muchas esculturas a lo largo de sus banquetas y camellones.

Pero, sin miedo a equivocarnos, la que más nos presenta dudas es la curiosa estatua de Cantinflas que se encuentra fuera el Hospital Obregón.

Por su extraña ubicación, rodeada de ambulancias y emergencias, este adorno o monumento llama la atención pero a la vez se pierde con el paisaje. Estamos tan acostumbrados a verla que se nos ha olvidado preguntarnos de dónde salió y qué rayos hace ahí. De punto de encuentro o referencia no la hemos elevado.

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Bueno, traemos algunas respuestas.

La estatua de Cantinflas fue realizada en 2001 por el escultor Ricardo Ponzanelli, la cual de manera bastante surrealista encontró su sitio frente al Hospital Obregón desde entonces.

Mientras algunos creen que este homenaje se debe a que nuestro querido Mario Moreno fue durante mucho tiempo vecino de la colonia, en un una casa en Bajío 11, la verdadera historia es mucho más simple. Cantinflas fue donador del hospital, además de ser gran amigo del fallecido empresario Ernesto Valls, primer dueño del hospital (existe un auditorio dentro que lleva su nombre) y conocido como “el zar de los cabarets”.

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El secreto más curioso de la Roma: la estatua de Cantinflas gira

Una vez resuelto el misterio de su origen, la escultura pierde algo de chiste, ¿no? Por eso dejamos lo mejor para el final.

La curiosidad más interesante de la escultura es que esta se encuentra sobre un disco que le otorga el súperpoder girar sobre su propio eje, y mejor aún, es uno el que debe empujarla para iniciar el movimiento. Lo único que debes hacer es meter tu mano en los arbustos que se encuentran en su base y empujarla.

No importa en qué posición se deje a la estatua giratoria, gracias al hundimiento de la ciudad y del mismo hospital, siempre volverá a la original.