Festival Marvin: la cita obligada para los melómanos chilangos

Así se puso la novena edición del Festival Marvin

Foto: Mónica Blanco

El Festival Marvin lo hizo de nuevo y nos entregó un evento repleto de momentos memorables durante su novena edición, que se realizó los pasados 16, 17 y 18 de mayo en el circuito de foros de las colonias Roma-Condesa de la Ciudad de México. De nueva cuenta pudimos observar qué es lo que mueve a esta ciudad y a los amantes de la música y las artes en la ciudad.

Las actividades arrancaron desde los días 16 y 17 con una serie de conferencias con expertos en música, marketing, internet y contenido, así como los estelares del festival como Lydia Lunch, quien hablo de la contracultura para las nuevas generaciones; la banda Wire, que abordó la cuestión del punk, su historia y su futuro; y el artista nipón Damo Suzuki, quien presentó su libro I’m Damo Suzuki.

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Sin embargo, lo más esperado del festival sucedió durante la tarde del 18 de mayo cuando decenas de bandas (y hasta un batallón de comediantes de stand-up) se dieron cita en los foros de la Roma-Condesa para dar vida a esta novena edición del Marvin.

Una de las sorpresas más gratas fue que el escenario del Salón Patanegra estuvo dedicado enteramente al rap. Ahí, durante las primeras horas del festival, exponentes como Aczino, el mejor rapero improvisador de México, y el argentino Wos, actual monarca de la Batalla de Gallos, se revelaron como artistas capaces de dar un espectáculo de hip hop completo. El primero lo hizo acompañado del magistral DJ Aztek 732 en las tornamesas, mientras que el sudamericano hizo lo propio con músicos en vivo. Este escenario, fue uno de los que más movió a los asistentes.

Otra sorpresa fue el escenario del Parque España, que a media tarde se llenó por completo de fanáticos de The Guadaloops, el meteórico combo musical integrado por Franco, Ferdi y Fermín. Esta banda, que mezcla beats electrónicos, rock, rap y hasta toques de funk y pop, regaló una de las actuaciones más coreadas de todo el festival, dejando claro que son un grupo al cual sería un error no tener en el radar.

A un ladito de ahí, en el escenario Monkey Week Caradura, bandas españolas y nacionales compartían cartel y pudimos ver a los oriundos de Valladolid (España) Arizona Baby dando una sesión de rock con tintes clásicos. Horas más tarde, los jaliscienses de Porter también ocuparon este foro para ejecutar canciones de su nuevo disco Las Batallas.

Hacia el final de la tarde, la enigmática Lydia Lunch (nombre real, Lydia Koch) se presentó con su banda en Sala como uno de los actos más esperados de la jornada. Ahí, la neoyorquina y su oscuro ensamble de ruido dieron muestra de por qué es una de las vanguardistas más destacadas desde los años setenta.

Finalmente, y para cerrar las actividades del festival en este mismo foro, se presentó el último de los headliners: la mítica banda británica Wire, que atascó los oídos de los asistentes de distorsión con sus temas postpunk que han sido influencia de generaciones enteras de bandas.

No cabe duda que el Festival Marvin reafirmó su condición de evento obligado para los chilangos ansiosos de escuchar propuestas musicales emergentes y consolidadas; el #SoundOfRum con sus múltiples facetas musicales cumple en acercar todo aquello que mueve a los que visitamos este festival. Ahora, falta esperar un año más para ver lo que nos prepara en 2020, cuando el festival cumpla su primera década de vida.