Cada año, el Día de Reyes es el momento más esperado por millones de niños para recibir los juguetes que tanto añoran, y el ritual indica que es necesario dejar un zapato para que en él Melchor, Gaspar y Baltazar depositen los presentes.

¿Pero de dónde viene la costumbre del zapato? Hay varias versiones sobre el origen de la tradición, aquí te contamos algunas de ellas.

Una historia de solidaridad

Una de las historias más tradicionales es que, una vez, los niños que eran vecinos del Niño Dios decidieron regalarles sus zapatos viejos porque él siempre andaba descalzo debido a que era más pobre que ellos.

Entonces, para entregárselos en el mejor estado posible, decidieron lavarlos y los dejaron sobre la ventana de sus casas toda la noche con el fin de que se secaran.

Para su sorpresa, por la mañana descubrieron que en sus zapatos había juguetes y dulces, los cuales les habían sido dejados por los Reyes Magos, que pasaban por ahí, en recompensa a sus buenas intenciones.

Para saber el tamaño

Otra historia dice que el zapato indica, como se dice coloquialmente, “de qué tamaño es la pedrada”.

Así, el zapato debajo del arbolito le indica a los Reyes Magos de qué tamaño y para qué edad debe ser el regalo que dejen en esa casa, además de cuántos niños hay en ella.

O lo que es lo mismo: el que calce más grande tendrá el mejor regalo.

Un plato para mascotas

También hay quien dice que el zapato que se deja a los Reyes Magos debe ser viejo y que en su interior se debe que colocar comida para los camellos (y/o caballos y/o elefantes).

Así, mientras ellos dejan los regalos, sus animales-vehículos comen. Es un ganar-ganar.

La versión holandesa

Otro posible origen es una costumbre holandesa que data del siglo 15 o 16, en la que la gente más pobre dejaba su zapato afuera de algún templo para que los ricos dejaran en ellos dinero y obsequios.

El 6 de diciembre, en Holanda se celebra la Fiesta de San Nicolás, por lo que una noche antes se dejaba el zapato para que los que fueran a misa colocaran ahí alguna dádiva. Al final, se juntaban todos los obsequios y se repartían.

Eso, precisamente, derivó en la costumbre de “dejar el zapato”, que es el equivalente al Santa Claus holandés.

¿Dónde se deja el zapato?

Los chilangos tenemos la tradición de dejar el zapato para los Reyes Magos al pie del árbol de Navidad, el cual se acostumbra quitar justamente después del 6 de enero.

Pero la tradición más pura indica que el zapato debe dejarse en la ventana, para que Melchor, Gaspar y Baltazar puedan pasar rápidamente a dejar los regalos.

En la mayoría de las colonias de la Ciudad de México esto no se recomienda, pero sería un buen detalle experimentarlo en donde sea posible.

Lo único en lo que todos están de acuerdo es en que los Reyes Magos llegan a casa de cualquier chavito que se porte bien, aunque no deje zapato.

¿Conoces alguna otra historia sobre el zapato que se le deja a los Reyes Magos?

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