Tras 10 años de ausencia en los recintos mexicanos, el artista digital Rafael Lozano-Hemmer llega al Museo de Arte Moderno con Jardín inconcluso, una exposición nocturna que consta de nueve instalaciones de gran escala, las cuales responden en tiempo real al calor, voz, pulso y movimientos del público.
Un faro sensible a la radiación cósmica, una calzada de voces que se configura y disuelve a partir de la interacción de las y los visitantes con archivos de la Fonoteca Nacional, una instalación sonora compuesta por tres mil altavoces y un paisaje de luces activado por los latidos del corazón son algunas de las obras con las que Rafael Lozano-Hemmer vuelve a la Ciudad de México.
Cada visita tiene una duración aproximada de 60 a 90 minutos. Con accesos programados cada 15 minutos.