Escapes: Tres lugares para ir a escalar

Advertencia:
La escalada en roca es subir una pared de roca vertical con pies y manos, para lo cual se requiere una cuerda, arnés, sistema de seguro y zapatos especiales. En cambio, el montañismo se hace caminando y, en caso de nieve o hielo, se utilizan crampones y piolet.


Potrero Chico
Monterrey, Nuevo León

Impresionantes peñas de roca caliza de hasta 900 metros de altura que se levantan a espaldas de un pequeño pueblo minero, Hidalgo. La zona de escalada ha sido desarrollada por gente de Monterrey y de Texas que ha logrado armar miles de rutas —sin exagerar— en una veintena de años. Se ha vuelto increíblemente popular entre gringos y canadienses, por un lado, porque hospedarse en las quintas es súper accesible (50 pesos por tienda de campaña o alrededor de 350 por cuarto con regadera) y porque pueden escalar durante sus meses de invierno, cuando el frío y la nieve no les permite practicar este deporte.
De Monterrey se toma la carretera 53 a Monclova; San Nicolás Hidalgo se encuentra a unos 40 minutos.
http://www.elpotrerochico.com.mx

El Cuajo
Guadalajara, Jalisco

No hay en todo México escaladores más relajados y amigables que los de Guadalajara pero no por eso menos comprometidos. Entre muchas de las zonas desarrolladas por ellos está El Cuajo, un bonito cañón de piedra volcánica a menos de una hora de camino. Aquí hay rutas de escalada deportiva y muy cerca existen paredones para practicar el estilo más tradicional. Lo más recomendable es contactar a los profesionales del gimnasio de escalada Punto Muerto en Guadalajara para llegar más fácilmente al sitio y conocer las mejores rutas, así como para disfrutar el ambiente desenfadado de la región, las cheves, las tortas ahogadas, etc.
De Guadalajara se toma la carretera hacia Tesistán y luego la que va hacia Colotlán, en el kilómetro 17 se toma la brecha que lleva al cañón.
www.puntomuerto.com.mx

Jilotepec
Estado de México

Increíble pero cierto: a sólo una hora del monstruo de concreto que es el D.F. existe un bosque en el que los rayos del sol atraviesan los frondosos árboles y en la mañana se levanta la bruma que huele a tierra mojada… La peñas de Jilotepec (en realidad el lugar se llama Dexcaní Alto) tienen cientos de rutas para todos los niveles. Es relativamente fácil llegar a ellas y el estacionamiento es muy seguro, además de que está al pie de las vías —ideal para el que quiere escalar sin subir un cerro—. El domingo por la noche, la plaza central del pueblo tiene puestos de tacos, sopes, tamales y atole.
De la Ciudad de México se toma la carretera a Querétaro y la desviación a Jilotepec, anunciada claramente en el kilómetro 90 y pico.
www.elseptimogrado.com