Pa’ echar el grito Bicentenario

Lugares para el reven patrio

alainsafa, flickr.com

Cantina Los Remedios el Ángel
Aunque nuestro México no esté en una época de ser muy lindo ni muy querido,
por
alguna razón lo seguimos celebrando. Ya sea por marketing
patriota, porque valoramos nuestras raíces o sólo porque queremos
decirle happy birthday a nuestra "libertad", pero siempre lo queremos festejar. Nada como este escenario mexicano para agregarle
sazón al
nacionalismo del quince.
La Remedios está justo en la calle que da al Ángel. Vestida con decoraciones
artesanales, pinturas de personajes legendarios del cine mexicano y
frases
sabias de la borrachera, esta cantina-restaurante es la opción. Y pa’
rendirle tributo a la comida mexicana: parrillada de arrachera,
chistorra,
chorizo y nopales
. Échate un tequila, pide el Centenario pero frío.

Chapter-Roma
Está sobre Álvaro
Obregón, es un barecito inspirado en los clubes "harleyeros" del mundo ubicado en el segundo piso de un restaurantito de tamales. La decoración es un homenaje a
los
rostros principales del buen cine mexicano. Échale ojo al retrato de Marlon
Brando en
una moto clásica. El playlist es rockerón principalmente y, de tomar,
además de
una gran variedad de cocteles, el protagonista es el Jack Daniels. La
concurrencia va de los 25 para arriba. Tendrán un menú especial durante
el mes
patrio (destacan los Chiles en nogada)
. Es necesario
reservar
para que apañes una mesa cómoda y cerca de los ventanales que tienen
vista a la
avenida. 

Collage
México no sería lo mismo
sin la Zona Rosa. Y el pink light district no sería lo mismo sin
la calle de Londres, la
avenida famosa de por ahí, en donde está el Collage. Lleva años
abierto, gracias a su rica comida, bebidas a granel y sobre todo reven del bueno.
Para los
golosos, aquí ofrecen combos de comida con chupe. El tentador es el kilo
de
fajitas de arrachera con una tella, pa’ compartir y armar la fiesta en
grande.

Para no perder la escencia patriota, en este Canta Bar suenan puras rolas
mexicanas:
Yuri y Juan Ga nunca faltan. Para todas la edades, tan querido por la gente local que es imprescindible reservar.

El Hijo
del Cuervo

El tradicional bar coyoacanense es sin duda el hijo prodigio
de los de la zona. Su nombre es una inspiración de la novela de Edgar
Allan Poe,
"El Cuervo". Ha funcionado como escenario de grandes músicos mexicanos
contemporáneos como Café Tacuba, Ely Guerra y La Maldita
. Hay
noches
que dedicadas al jazz o al rock y otras en donde un buen soundtrack
te hace pasar
noches relajadas y a gusto. La idea es echarse unas cuantas chelas de
barril y
unas entraditas mexicanas para gritar el viva México como se debe.

La Capital

Para una fiesta más
nice está este restaurante-cantina. La nueva propuesta
cantinera y consentida de Nuevo León. Tienen un segundo piso
para
eventos y una de las mejores sopas aztecas de la ciudad. Si prefieres intercambiar las calorías de la comida tricolor por las de los
tragos, pide un atún sellado. Como te darás cuenta, son unos especialistas
en el
área gourmet, nada más échale un ojo a la presentación de los platillos y al rosa
perfecto del atún
. Como entrada: sopecitos para compartir, pequeños pero
deliciosos.
La concurrencia principalmente son los fans de la Condesa
que
nunca podrían sacrificar comodidad, estilo y exclusividad. 

La
Chilanguita
Con una escenografía
colorida y folclórica, este restaurant-bar abrió a las afueras de la
ciudad con
un nombre que hace tributo al apodo del defeño.  Se divide
en dos secciones: el restaurante y el bar. Las
diferencias: el desmadre y el tipo de mesitas. Cada día de la semana
manejan
distintas promociones, pero siempre incluyen cubetas de chelas y entradas
típicas
mexicanas.
Si en este lugar, un día común y corriente es igual a festejo en grande,
imagínate cómo
se ha de poner el 15. Te advertimos: el servicio es lento y en ocasiones
deficiente.
Sin embargo, la comida y la música en vivo está buenísimas, el animador ambienta
el
momento y los tragos te despojan de todo el estrés. 

La Perla
El
atractivo son sus
excelentes shows travestis. Grupos de amigos se reúnen en este local con
el
pretexto de festejar lo que sea, cumpleaños, despedidas, y en este caso,
el
bicentenario. Lo que alguna vez fue un burdel, hoy en día es un bar de
culto en
el que personajes del mundo artístico (y no nos referimos a los
televisos)
aportan calidad y buen gusto al recinto. Aquí, la gente echas las
cubas
y las caguamas para después pulir la pista con los éxitos viejitos y
nuevos. Un
plan diferente, divertido y barato.

Salon Corona
El imperdible.
Atrévete a echar el grito aquí, pero en el de Bolívar. A pesar de ser
de
las cantinas más famosas de la ciudad, sigue siendo fiel a la
escencia y al
concepto. Pareciera un restaurantito en el Centro con el que te topaste a
pie,
pero en sí, es la cantina consentida de los pamboleros que gozan del
buen comer. Las tortas de pulpo y al pastor son las famosas, pa’ desayunar o cenar.
Aquí se
juntan parejitas, cuates, familias, oficinistas y más. Quieres serle
fiel a
México, echa el grito en el Salón Corona.

Tenampa
Clásico de clásicos. Con
décadas de funcionar como la cantina "reina" de la ciudad y del Centro
Histórico, el Tenampa conserva su posición como uno de los mejores rincones
para
celebrar todo tipo de ocasión. Se encuentra en Garibaldi: grupos de mariachis se juntan para ofrecer un repertorio de rolas
mexicanas
que fortalecen nuestras raíces y endulzan el oído de los enfiestados,
despechados, borrachos y más. Sirve una de las mejores sopas de tortilla
de la
ciudad y parilladas para grupos grandes.