Una noche fabulosa con los Cadillacs

Rubén Albarrán y Rocco, invitados de lujo

Foto: Lulú Urdapilleta

Muchos son los kilos de diferencia que hay desde la primera vez que pisaron suelo mexicano, pero la emotividad y energía que despliegan los Fabulosos Cadillacs sigue siendo la misma para encender al máximo a 50 mil almas que convirtieron el Foro Sol en una caja de recuerdos, que no pasan de moda.

Luego que Nana Pancha, Boom Boom Kid y Los Straitjackets se encargaron de abrir el telón bajo una lluvia que no estaba dispuesta a perderse el regreso de uno de los grupos más exitosos de la música argentina, hicieron acto de presencia aquéllos que todos querían ver.

Pasadas las 21:40 horas se pudo observar el andar de cada uno de los músicos hacia sus diversos instrumentos, de donde sacarían las mejores notas para complacer a la audiencia, que mucha de ella ya estaba muy prendida por los vasos y vasos de cerveza bebidos.

“Yo no me sentaría en tu mesa”, fue con lo que abrieron este concierto, que generó de inmediato una hilaridad sólo comparable con el pase de México a la Copa del Mundo Brasil 2014, obtenido apenas hace algunos días.

“La Luz del Ritmo” hizo que el piso temblara por el salto de miles y miles de piernas que no pararon de hacerse sentir con “El Muerto”, “Demasiada Presión” y “El Aguijón”, haciendo un repaso por su vasta discografía.

Una versión diferente de “Los Condenaditos”, extraída del último disco de estudio con versiones originales, mantuvo la emoción que se incrementó con un intento de baile “sexy” de Gabriel Fernández Capello “Vicentico”, quien no dudó en enseñar su prominente abdomen que hizo gritar a mas de una cuarentona, enamoradas de él desde la década de los 90.

Las sorpresas de la noche comenzaron en la esperada y complacida “Calaveras y Diablitos”, donde “Roco”, vocalista de la hoy desaparecida Maldita Vecindad, subió al escenario para acompañarlos.

Los invitados no pararon ahí, ya que instantes después, Rubén Albarán, vocalista de Café Tacvba, nuestros Chilangos del Año, interpretó con ellos “Vacios Vacios”, que hizo a más de uno rememorar aquellos años de preparatoria o universidad, en la que con esa melodía intentaron conquistar a la mujer de sus sueños, o al menos la que ellos creían que era.

El ritmo de baile callejero de alguna colonia popular del Distrito Federal no podía faltar con  “Padre Nuestro”, que hizo que más de uno sacara sus mejores pasos “Charangueros” y se contoneara sin pudor alguno.

“Saco Azul”, “Manuel Santillán El León”, Carnaval toda la Vida”, “Santa Carmela”, “Mal Bicho” y “Matador”, himnos de esta banda, amenazaron con ser el final de la velada, luego que se despidieron, una pequeña pausa que no duraría mucho.

A su regreso, compartieron escenario con las bandas abridoras, para darle paso a una pequeña, pero poderosa, segunda parte de este recital en la que complacieron a sus seguidores con las que quizá fueron las canciones más esperadas.

“Siguiendo la Luna” tuvo un efecto inmediato en cientos de parejas que no dudaron en tomarse la mano y recordar la razón por la que están juntos o quizá a otros tantos maldecir esos tristes recuerdos que son mas benévolos con estos acordes.

“El Satánico Doctor Cadillac” y una vez mas “Yo no me sentaría en tu mesa” cerraron esta noche, que pareció corta, pero que dejó satisfecha a la mayoría de los asistentes muchos de ellos mayores de 30 años que se sintieron como adolescentes, que quizá en la mañana siguiente tengan problemas para ponerse en pie.