La influencia de King Crimson ha llegado hasta Kanye West

King Crimson
Foto: Getty ImagesKing Crimson ofrecerá cinco conciertos en la ciudad.

Si no es el género que ha llegado para quedarse, el rock por lo menos ha sido uno de los más longevos en popularidad y gran parte de esto se debe a su compromiso con el misterio. Hay tanto sin explicar de las grandes figuras del género que hace que generaciones tras generaciones de fans sigan ponderando el significado de Dark Side Of The Moon o si Paul McCartney en verdad murió en 1966. De los artistas más importantes de la época dorada del rock, puede ser que ninguno esté tan comprometido con el misterio como King Crimson.

Siendo un grupo que no ha cultivado una imagen personal o una estética artística en las portadas de sus discos a través de los años, su constancia al dejar mucho a la imaginación de los escuchas los ha llevado a ser una presencia indispensable de la música contemporánea. Su misma música está repleta de misterio, encapsulando el rock de su incepción en Inglaterra a finales de los sesenta así como el jazz, experimentación de vanguardia, new wave, influencias orientales y la música contemporánea formal. Siendo así, es probable que sean la banda de rock progresivo por excelencia, inclusive más que Pink Floyd.

El grupo comenzó cuando dos hermanos de apellido Giles se unieron al guitarrista Robert Fripp para hacer música, pero pronto Fripp fue quien tomó el liderazgo de la unión. Su primer trabajo ya como King Crimson es un irremediable clásico, In The Court Of The Crimson King es tanto un producto de su tiempo con el futuro, con “21st Century Schizoid Man” representando lo que se conocería poco después como heavy metal jugando con las disonancias del free jazz, llegando a afectar inclusive la música de Kanye West al ser sampleada en su track “Power.” Los siguientes discos fueron explorando territorios de jazz, neo clásicos, minimalistas, improvisación libre y rock ácido antes de disolverse, con los vocalistas saliendo para formar Emerson, Lake and Palmer (Greg Lake), Bad Company (Boz Burrell) y Asia (John Wetton); por desgracia, estos tres han muerto en los últimos años.

Después de trabajar en discos pioneros de ambient con Brian Eno, colaborar en los primeros discos de solista de Peter Gabriel, contribuido guitarra a la icónica “Heroes” de David Bowie, y trabajar con Blondie y Talking Heads, Fripp decidió reavivar a King Crimson para tocar música poco parecida a su trabajo de los setenta, dedicada al detalle y a integrar sonidos para hacer ciclos intrínsecos con todos los instrumentos, resultando en los álbumes Discipline, Beat y Three Of A Perfect Pair. En los noventa decidió trabajar en diferentes formatos de banda como el “doble trio” (dos guitarras, dos bajos y dos bateristas), doble duo y el doble cuarteto.

Su influencia sigue siendo enorme en todos aquellos artistas cuyas ambiciones van más allá de los tres acordes y son verdaderas leyendas; pero el misterio sigue ahí. Las fotos de sus integrantes no se comparan a sus contemporáneos como Led Zeppelin o The Who y su música no es tan inmediata, pero por generaciones seguiremos descubriendo nuevos rincones en sus álbumes y perpetuando sonidos frescos, oscuros y diferentes.