Entrevista con San Pascualito Rey (Parte 1)

10 años se dicen fácil...

Especial

San Pascualito Rey es una de las bandas más interesantes que ha surgido de nuestro país. Su sonido es capaz de envolvernos en una atmósfera oscura donde las emociones salen a flote y la música dirige el pensamiento a los más profundos rincones del alma. 

Este año se cumplen diez años del lanzamiento del sufro, sufro, sufro. Por supuesto que es un suceso que merece celebración. Por eso, la banda decidió tocar el álbum y armar la fiesta en grande (aquí la información del concierto).

Con motivo de este festejo, tuvimos la oportunidad de hablar con Pascual y Luca en la Bipo de la Roma. En un ambiente cálido, platicamos del secreto para ser vigentes, la honestidad de la música y el miedo. Aquí la primera parte.

Chilango: 10 años se dicen fácil, pero no lo son. Mucho menos en la cambiante escena nacional. Después de 10 años, del  sufro, sufro, sufro, ¿Cómo se sienten como banda? 

San Pascualito: Estamos en el mejor momento, en el sentido de quienes conformamos San Pascualito Rey. Somos una banda muy fuerte. Muy rica en sonidos. Además creo que la química que tenemos en escenario es insuperable.

C: ¿Qué tanto han cambiado, o evolucionado desde hace 10 años hasta ahora?

SP: El primer disco fue un acercamiento muy ingenuo hacia la música popular mexicana. Éramos otros integrantes y el acercamiento de cada uno a su instrumento era muy inocente. Y ahorita creo que tenemos el poder de decidir, y la intuición de dónde queremos llevar cada disco. Por ejemplo, Luca es productor y tener un productor en la banda ayuda a que los pasos que demos sean más seguros.

C: A lo largo del tiempo han cambiado sus vidas, sus intereses y su música. ¿Cómo han crecido las letras de San Pascualito Rey?

SP: En realidad mucho y a la vez no. Es decir, han cambiado mucho en el sentido de que las situaciones son distintas, efectivamente ya no vivo lo de antes. ¿Qué no ha cambiado? Pues el hecho de que siguen siendo rolas honestas. La intención sigue siendo tener un diálogo interno. 

C: ¿Qué tanto ha cambiado tener a un productor en la banda a la hora de componer?

SP: Pues se supone que una banda debe funcionar bien tal cual, como son. Componer y después buscar un productor. No es a huevo que tengan que buscarlo que es lo que muchos productores creen, que sin ellos las bandas no serían lo que son. Pienso que es un proceso de intercambio de ideas. Ahora que todos estamos metidos en cosas, sobre todo de cine, sabemos para dónde tejerle. Buscamos no verlo desde el punto de vista y verlo como músicos, para que no pierda naturalidad. 

C: ¿Cuál es su secreto para seguir vigentes dentro de la escena? 

SP: Pues básicamente es tener una especie de autocrítica. Saber que lo que haces es honesto, auténtico. No dejarle al grupo la responsabilidad de tu vida. Para nosotros la banda, es un lugar, un paraíso. Pero es muy difícil vivir sólo de su grupo. Pero, creo creo que eso también está padre. El hecho de que todos estemos involucrados en otros proyectos le inyecta honestidad al proyecto.