Una fresca propuesta de ritmos cálidos

Entrevistamos a Los Rumberos de Massachusetts

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Los Rumberos de Massachusetts son un trío de mexicanos que se conocieron en Boston. Como seguramente sabrán, una de las escuelas de música más prestigiosas a nivel mundial se encuentra ahí, el Berklee College of Music es un lugar en donde estudiantes de muy variadas nacionalidades convergen para hacer lo que más les gusta, crear música.

Ya sea que te especialices en la producción musical o en la interpretación de un instrumento, la escuela de música, además, te permite tener interacción con diferentes culturas. Y es que cualquiera que haya ido a Boston estará de acuerdo en que, la ciudad de Edgar Allan Poe, tiene cierto encanto para estudiantes y personas en general. 

Primero conocidos como Los Rumberos de Massachusetts, luego como los Rumberos de Boston y ahora de nuevo como Massachusetts, son tres muchachos hacen música desde que eran estudiantes. Platicamos con ellos y nos contaron un poco de la historia.

Lito nos platica: “Al principio éramos amigos, y una vez Ángel me dijo, ‘Oye, ¿por qué no armamos una banda de rock para hacer la música que nos gusta?’, y formamos una banda que se llamaban los Ashburns, tocábamos rock en inglés. Mientras todo esto pasaba, todavía no estaba tan dura la escuela, estaba como en los primeros semestres.”

Luego, un día, cuentan, salieron a tocar a la calle porque estaba lindo el día. Normalmente en Boston, los días no son tan amigables, más bien se presentan lluvias perpetuas y un frío portentoso. Y empezaron a tocar covers de rumba en español y se dieron cuenta de que les gustaba más. La gente sentía su comodidad y placer al tocar.

Cuando empezaron a tener más popularidad, ya como los Rumberos, tuvieron que definir sus prioridades. Como universitarios y músicos, a veces debían preferir una cosa por encima de la otra.

Ángel comenta, “Llega la semana de finales, y la semana de finales en Berklee College of Music no es cualquier semana de finales, o sea, tienes 8 clases y tienes que entregar 8 proyectos finales de mucho trabajo, y al mismo tiempo tienes que estar con la banda. Entonces, como que cuando llegaban las épocas de exámenes dejábamos el proyecto, no sacábamos muchas tocadas… Como siempre estábamos tocando los jueves en el mismo bar (Bar Lola), eso era prácticamente lo que hacíamos. Tocábamos ahí y cuando viajábamos, por ejemplo a México, tocábamos en algunos bares”.

“Era como un escape para todas los universitarios, que llegaba el jueves y todos estaban esperando tronarse, pasársela bien y ver música en vivo”.

Normalmente, los jóvenes contemporáneos que deciden hacer una banda, no sueñan con hacer rumba, sino rock de los ídolos actuales.

Paul cuenta: “A mí me invitaron un día y me dijeron, mira, Paul, te queremos invitar a un proyecto que tenemos, no sabemos lo que es todavía pero creemos que todo se puede hacer rumba. Ellos dos lo que hacían era que tocaban mucha rumba flamenca en la guitarra, porque así aprendieron… y empezamos de ese modo, primero con una onda medio chusca, pero luego le fuimos encontrando lo rico que tiene la rumba, tenemos versiones de Radiohead, de los Beatles en rumba”. 

“Lo que nos pasó es que, bueno, como en Boston hay una gran comunidad de latinos, yo creo que con el paso del tiempo nos empezó a pasar lo que le pasa a muchos mexicanos cuando se van a Estados Unidos que es como empezar a añorar… La música que escuchas cuando vas en el taxi y el taxista trae puesta la Ke Buena, o vas a cenar a una taquería a las 3 de la mañana y la música que está sonando en la taquería… todo eso que no te das cuenta que está, porque normalmente pues tú escuchas las estaciones de rock alternativo y tal, y ahí te quedas, pero, sin darte cuenta hay todo este rollo latino que está sonando todo el tiempo. Eso se nos metió a la cabeza, nos dio nostalgia y Lito fue el que insistía en que tocáramos música latina y poco a poco nos dimos cuenta de que esa nostalgia, no sólo la sentíamos nosotros sino toda la comunidad latina de Boston y también la gringa.”

Cuando les pregunté que cuál era la banda pilar para los rasgueos que hacían en la guitarra, nombraron a Rodrigo y Gabriela, el dueto mexicano que antes tocaba metal y ahora hacen melodías increíbles con cuerdas.

Paul cuenta que la cercanía de la gente chilanga era lo que más extrañaba, “hay algo en sus ojos con lo que automáticamente sabes que es chilango, y si no, es mexicano”. Ángel dice que lo primero que extrañaba era la comida, “la facilidad de comer algo en la calle y no gastarte mucha lana y después ya, al mero final, lo que más extrañé es la cultura viva de la ciudad. Es decir, Boston es una ciudad culta, pero siento que no tiene la cultura viva, que puedas irte a un mercado o ir a Zócalo y ver la cantidad de masa de personas”. “Es un buen desmadre”, dice Paul.

La ventaja que tienen al ser académicos de Berklee, es que saben perfectamente lo que quieren. Recomiendan a las bandas formarse musicalmente. “La teoría y la formación deben de ser una manera de que aterrices mucho mejor tus ideas y, obviamente ha sido una diferencia”. Lito dice que son “herramientas, cuando te atoras en un ratito sacas tu kit de herramientas y listo, sacas la rola”.

Con experiencia en festivales como Cumbre Tajín o el Vive Latino, los Rumberos poco a poco se van haciendo de un nombre en la escena nacional, justo gracias a que se conocieron en Berklee están en contacto con Santiago Casillas de Little Jesus, Marian Ruzzi, Julio Gudiño de I Can Chase Dragons! y los Plastics Revolution, Caloncho y una escena creciente de talento nacional que, al igual que los Rumberos, tienen talento para derrochar.

Están planeando lanzar el disco en febrero del 2015 y estaremos muy al pendiente.

Mientras los pueden encontrar —a ellos y a sus looks rumberos— en :
– Twt. @LosRumberosMX
– Facebook:
Los Rumberos de Massachusetts 

¿Les laten los rumberos?