Día 2. Sábado

Metro Balderas (así o más lleno)
Tiësto. Es el “mejor” dj del mundo, y va entrecomillado porque hay muchos otros que son más propositivos y más elegantes que este holandés. Sin embargo, él es el único que puede prender a decenas de miles de personas. El sonido estaba altísimo (fuentes cercanas a su humilde servidor afirman que se escuchaba hasta la carretera) y la banda raver estaba extasiada. No es para menos, el festival comenzó como un rave en el desierto y regresando a los orígenes, quién mejor que el Michael Jackson de las tornas para cerrar la noche del sábado.

El oso
Aterciopelados. Y no precisamente por su música, que es de lo más reconocible del movimiento noventero de rock en español, sino porque a los pobres no los fue a ver ni su mamá… todos estaban viendo a MGMT, a Faith No More o a Kaskade. Si fueran una banda joven, se lo tomarían a pecho, pero los colombianos son de largas batallas y esta, definitivamente la perdieron. Lástima.

Mejor look
Matt Bellamy, de Muse salió al escenario con sus shutter shades (sí, los que popularizó el Kanye West) en una especie de burla a toda la fosfo-juventud que se reunió en el festival. Duró dos canciones con su look fosforescente-ravero, con todo y pelos parados y pantalones azul cielo rosa mexicano. Justo esas dos canciones son las que le permitieron a la prensa fotografiarlo. Hay que admitir que además de ser genio musical, tiene buen sentido del humor.

El reven
Bassnectar y 2ManyDjs, ambos en la carpa Sahara. El primero es un nóvel productor que hace dubstep y una evolución extraña de trip-hop. El resultado: una fiesta sin control a las 7 de la noche. Enloqueció a todos.
Los 2ManyDjs son veteranos, y se saben su chamba, por algo los pusieron a cerrar el día de reventón. Con visuales divertidos, mezclas y remixes precisos, pusieron de cabeza a Indio, California. Pese a las largas caminatas y el agotamiento por el sol, si estabas ahí no había forma de tener sueño.


Lo sobrevaluado
MGMT. Fueron a presentar su nuevo álbum y de paso tocaron algunas de las rolas que los pusieron en el mapa, pero poner su disco a un nivel considerable resulta mucho más emocionante que verlos tocar en vivo. MGMT es una banda de estudio, que necesita ensayar más si quiere que sus tocadas sean memorables.

La banda descubrimiento
Aunque no es una banda per se, Flying Lotus se llevó las palmas de los afortunados que pudieron verlo. Apadrinado por el mismísimo Thom Yorke, este vástago de la Warp Records está haciendo música que va más allá del infinito… o al menos eso dice, y le creemos.

La banda que todos esperaban
Ríos de personas se arremolibaron para ver a Hot Chip en vivo. Y esque no tenían mucha competencia en los otros escenarios. Presentaron canciones de todos sus álbumes y puseiron a bailar a toda la concurrencia que pasó del rave a el rock al rave de regreso. Damas y caballeros, he ahí el nacimiento de una banda de grandes ligas.

La decepción
The Raveonettes comenzaron como un cuarteto. El tiempo ha pasado y hoy en día son un dúo que se tiene que hacer bolas para tocar canciones que involucren una guitarra y batería. Es notorio el trabajo que le cuesta a Sharin Foo tocar la guitarra y cantar al mismo tiempo. De ser una banda con toda la onda del mundo, terminó siendo un grupo desalmado con buenas canciones… pero que deja mucho que desear en vivo.

Momento Coachella
La presentación de Devo congregó a todos los nerds y treintones del festival. Con videos introductorios y visuales impactantes y repetitivos, los new-wavers con el humor más simpolón del mundo dieron un conciertón, con todo y mensajes políticos. Refiriéndose al público como “gente del desierto”, le dieron la vuelta a su vasta y lúdica colección de canciones. Todos le entramos al mismo reven con sombreritos extraños y bailes ridículos.

Lo mejor
Muse. Sin duda la banda ha madurado y el mero mero escenario del festival hasta chico les quedó. No importó que las pantallas fallaran al final de su presentación (que duró hora y media), demostraron que un buen concierto se logra tocando bien. (Y miren que tocan muuy bien, ni una nota se les fue.) Aplausos al ingeniero de la banda que logró que sonaran como ninguno. Uno de los puntos (si no es que EL PUNTO) más altos de todo el festival.