Abarrotería de amor

Ay, Ricardo...

VÍARuy Feben
Arjona

La copla

No te pongas nervioso
me dijo una chica vestida de rojo
entre a su cuarto hecho un chiquillo
y al salir fui un señor

Es una gran copla porque...

Primero, compara un burdel con una tienda de abarrotes. Segundo, deja de manifiesto que la palabra señor tiene tantos posibles usos que termina por no significar nada.

Sería todavía peor si…

Arjona se detuviera a contar todas las cosas que le hizo esta mujer de la vida alegre como si estuviera contando sus compras en el super: "y entonces la chica me llevó al departamento de carnisalchichonería y me regaló doscientos gramos de chorizo; luego en el de enlatados abrió su lata de atún". Grotesco.