4. Ximena Sariñana: la autodenominada mediocre

Pusimos a los nuevos grandes a prueba

Clasos

¿Cuándo saltó a la fama?
Cuando la dejaron cantar en el soundtrack de “Niñas Mal”, película de su papá.

Momento cumbre:
“Vidas paralelas”. Acabó yéndose de vacaciones a Islandia para grabar su videoclip.
El remix de “La Tina” de Metronomy. Nada como un remix para darte credibilidad indie.

Estrofa de “ay, nanita”:
“Son momentos de cegueza azul, de porno mutilado, junto a ti…”, Llovizna. O una de dos: o le damos menos crédito del que se merece a Arjona por haber influido de forma tan fuerte en nuestros nuevos talentos, o… o…

¿Se merece la reputación?
Debe juzgarse a partir de dos parámetros. Como música pop, sin duda pasa. Es tarareable y si tienes dos Jack Daniels encima hasta en el Pedro Infante te la avientas.
Pero como talento: híjole. Entendible que desde Kurt Cobain cualquiera tiene derecho a cantar y no importa que tenga timbre, entonación o voz. Y es respetable. Pero cuando la nota va para un lado y la voz para otro… #fail.