Vecinos al borde de un ataque

25 Razones por las que no los soportamos

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Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sufrido por algún vecino incómodo y las probabilidades aumentan cuando se vive en departamentos, ya que hay más contacto y las paredes pueden ser muuuuy delgadas.

Las razones son muchas y variadas, pero nos dimos a la ardua tarea de recolectar algunos de los casos más frecuentes y que más detestamos.

Si no te identificas con alguno, detente un momento a reflexionar… es posible que el vecino problema seas TÚ.

1. Clásico, al fin lograste dormir después de un pesado día de trabajo y tus amados vecinos deciden despertarte con su intensa sesión de amor.

2. Por el contrario, siempre hay una parejita que no deja aventarse hasta el sartén y maldecir el día que se conocieron.

3. El que pone las bocinas (con reggaeton incluido) a todo volumen y hace que tu puerta y ventanas retumben al ritmo. 

4. La señora que no se quita los tacones ni para hacer la limpieza y para colmo, se la pasa “chancleando”. 

5. El galán de balneario que lleva a una chica diferente cada tercer día. Aquí más que crítica, el muchacho merece aplausos.

6. La amable ama de casa que pone la telenovela a todo volumen para que tú también te enteres de cómo sufre la pobre protagonista.

7. Los que fuman sin control y apestan los pasillos. ¿Se puede poner peor? si, tiran las cenizas y colillas sobre tu balcón o ropa limpia.

8. ¿Qué tal el que cuelga un cuadro en su pared y el clavo atraviesa tu pared?

9. Los animales son un gran tema, pero nada como los dueños flojos –y cochinos– que sacan a los perritos a las áreas comunes y no recogen sus necesidades.

10. El amante de los animales que convierte su vivienda en el arca de Noé.

11. El encajoso que se cuelga del cable, la luz, el internet y de todo lo que puede agarrar gratis.

12La mamá histérica que no puede controlar a sus niños y que le gritonea a Paquito porqué no se le pega la tabla del tres (pequeños directo a terapia). 

13. Los vecinitos universitarios que vuelven su casa un antro de moda con música a todo volumen y gente saliendo a todos horas.

14. Los que gustan de martillar, taladrar o hacer cualquier otro arreglo durante la madrugada.

15. Siempre hay un exhibicionista que no conoce el pudor y no cierra las cortinas (o no tiene) cada vez que se cambia de ropa. Si, a veces esto se agradece, pero en muchas ocasiones preferirías ahorrarte estos shows del horror. 

16. Ya no hablemos de reciclar la basura, sólo de ponerla en su lugar. Hay especímenes muy raros que no saben –o fingen demencia– para qué sirve un bote. 

17. El que no respeta los lugares de estacionamiento o se estaciona tan mal que subir y bajar del auto se vuelve un acto de contorsionismo. Tampoco olvidemos a los que les encanta estorbar las salidas. A esto definitivamente les falta sentido común. 

18. Existen detractores de la limpieza que quién sabe qué rituales hacen dentro de sus casas, pero parece que cocinaron algo que lleva semanas enteras en descomposición.

19. Los que abren la correspondencia ajena, se roban las revistas o regresan el periódico –que no es suyo– a los dos días, después de que lo leyeron y hecho un desastre, obviamente.

20. Hay unos muy raritos que en cada reunión vecinal se quejan por el color de las paredes, el polen de las flores, que enciendan los autos en la mañana, que pasen por su entrada, que respiren su aire… vaya, les molestala felicidad de los otros.

21. El “curiosito” que se siente el policía de la zona: checa a qué hora llegas, a las personas que te visitan, lo que compraste y hasta lo que llevas puesto.

22. El vecino con el coche viejo que llena el estacionamiento de aceite y convierte las áreas comunes en taller mecánico.

23. Los que cada vez que te ven, te quieren vender algo, invitarte a su iglesia o a su club de tejido. Podemos incluir al que te cuenta todos los detalles de la vida de los otros vecinos. 

24. Los que toman su sala como cancha de futbol o pista de carreras sin importarles que los de abajo sufran con cada jugada.

25. El vecino que no paga mantenimiento y cada vez que le cobran hace como que la virgen le habla. Eso si, es el primero en reclamar que las cosas no funcionen.

 

Y tú ¿por qué odias a tus vecinos?