Miedo a los puentes peatonales

Ñaca, ñaca


¿Por qué nos da miedo?
Porque no hay estructura que parezca más frágil que un puente. Mucho más en la ciudad de México. ¿Nunca te ha pasado? Te sudan las manos una vez arriba, intentas caminar rápido para no sentir la actividad sísmica justo debajo de tus pies. Ña-ña-ra.

Sería peor sí:
En el puente hubiera un grupo de varias personas saltando como si estuvieran en un concierto de metaaal.

Para enfrentarla:
Habrás de correr los riesgos: cruzar como chivo ciego la calle o caminar hasta encontrar el semáforo más cercano.