Hablar con el Sexo Opuesto

Cosas que nos daban pena de niños.

flickr.com / Jason Pratt

Esto es muy parecido al baile sólo que aquí las burlas no vienen de los que te ven sino de esa persona con la que vas a intentar hablar.  Son momentos críticos que pondrán los fundamentos para el resto de tu vida en tu interacción con el sexo opuesto.  La pena absoluta de acercártele a una niña que te gustaba se podría medir en Megajoules, bueno no sé si se pueda pero soy fan de la palabra y como trae un "mega" implica algo muy atascado.  Pero en realidad era el equivalente a estar esperando el veredcito en un juicio que podría mandarte por el resto de tu vida a la cárcel y del que aunque sabes eres inocente también sabes que la evidencia en tu contra fue plantada con mucho éxito. 

Escoger qué decirle, intentar entender si quiere platicar contigo o no.  En el caso de las niñas no saber qué contestar, estar nerviosas por si sus amigas las están viendo.  No bueno, ningún niño debería ser víctima de esta salvajada.

Ningún niño debería ser víctima de esta salvajada.

Y recuerden, estamos hablando de una época sin tacto o preocupación por los sentimientos ajenos. Si no le gustabas a esa persona te lo iba a decir y te lo iba a decir fuerte.

Ahora que lo pienso esto no ha cambiado en lo absoluto.  Es lo mismo pero con menos inocencia y ahora te pueden batear vía Facebook y Twitter. Sí, esto sigue exactamente igual, a menos por supuesto, que estén ebri@s