Cosas que sólo entienden los comunicólogos

El 12 de mayo es su día

El 12 de mayo es el día del comunicólogo, y quienes tuvieron el privilegio de formarse como tales seguramente entenderán las siguientes situaciones.

Creen que elegiste esta carrera porque no había matemáticas: Bueno, muchos sí entraron por eso (¬¬), ¡pero no todos!

Te dicen que no vas a encontrar trabajo de eso: Que hay mucha demanda, que debes tener conectes, que te vas a morir de hambre y vas a terminar de taquero, esas y otras preocupaciones atormentan a tus papás, ¡hasta te preguntaron si no querías estudiar otra cosa! La realidad es que el campo de trabajo es muuuy amplio, sólo es cosa de buscarle hasta encontrar tu chamba ideal.

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“¿Cuándo vas a salir en la televisión, mijito/a?”: ¡Ay, tus tías! Mientras estás estudiando o incluso cuando ya terminaste la universidad, te preguntan una y otra vez cuándo te podrán ver en la pantalla chica; mejor no gastes saliva, probablemente en la próxima reunión vuelve a salir el tema.

Dicen que te gustan películas “raras”: Sí le entras a las películas taquilleras, pero también disfrutas del séptimo arte en toda su extensión, el problema es que no todos entienden por qué le entras a los aburridos documentales o a esa producción europea lenta que dura hoooooras, peor si te atreves a ver esa nueva película mexicana que no es comedia (y muchas de esas comedias rara vez te hacen reír). Eso sí, tienes en tu calendario mental las fechas de la muestra internacional de la Cineteca, el Tour de cine francés y otros, lo triste es que no tienes tiempo de ver todo.

En general, te caga el contenido de los medios: Te sangran los ojos con la televisión abierta, sus noticiarios y programas de entretenimiento te dan rasquiña, en gran parte por sus conductores. Pero la cosa no termina ahí, mientras que a tus amigos les divierten los vloggers o ciertas páginas de internet, tú no terminas de entender su éxito y estás seguro/a de que tú podrías hacer algo mejor, pero también sabes que es difícil competir contra esas nuevas “celebridades”. No todo es malo, pero no es fácil de encontrar.

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Te prendes si te dicen “comunicador”: Diles que no sean llevados, no es lo mismo. El comunicólogo es un experto en el uso de la comunicación y aprovecha las bases teóricas de su formación, el comunicador no. Hay niveles. 

Conoces a gente “de sociedad”: Ya sea porque entrevistas al “talento” de una película o porque invitaste a puros famosos al evento de la marca, no faltan este tipo de encuentros que difícilmente le pasan a tu amigo/a de odontología.

Te ven como un molesto corrector de estilo andando: Corriges la ortografía de los demás sin que te lo pidan, lo cual llega a ser muy molesto para ellos, pero no entienden que lo haces por su propio bien; por eso cuando tú cometes un error te lo restriegan en la cara y mejor resígnate, porque no lo van a olvidar. La realidad es que tampoco eres perfecto y si se te llega a ir typo en una nota, un copy, un comunicado, etcétera, vas a tener que tragarte los comentarios de todos los que lo lean, ni modo. 

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¿Qué otra cosa crees que sólo entienden los comunicólogos?