Confesiones de un wedding planner

Lo bueno, lo malo y lo feo de su trabajo

Alfred Jan es un wedding planner excepcional. Es venezolano por nacimiento, pero chilango por adopción. Es guapo, tiene chispa y ama profundamente a su novio, Humberto, quien en pocos días se convertirá en su esposo, hasta que la muerte los separe. Vive una vida de ensueño.

Cuando habla de su trabajo se transforma; le apasiona. A pesar de que muchos huiríamos si tuviéramos que tratar con mujeres y hombres que se convierten en bridezzillas y groomzillas ansiosos por una boda de ensueño, él lo hace con singular alegría y soltura. 

Aquí les contamos su historia:

¿Cómo es que decidiste convertirte en wedding planner?
Comencé hace 10 años por azares de la vida. En aquel entonces, en México, todos creían que un wedding planner era como JLo, que tenía una diadema en la cabeza y que se la pasaba gritando. No se imaginaban que era alguien que les podía dar soluciones. Así que durante los primeros años me tocó educar a mis clientes para que supieran esto. En Argentina tomé el primer diplomado de wedding planner y me lo traje a México.

¿Qué hace que un wedding planner sea bueno? O sea, que yo pueda decir: a éste lo elijo porque…
Sabe identificar qué es lo quiere el cliente. Estudié Comunicación y una maestría en Asesoría de Imagen Pública, así que comencé a incorporar esto en los eventos. Por tanto, yo sugiero que busquen a alguien que tenga una formación integral, que sepan de colorimetría, psicología, manejo de estrés. Deben convertirse en confidentes.

El chiste es que eviten los problemas, que ayuden con el proceso natural de una boda que se inicia, por ejemplo, cuando se decide la fecha. Después, hay que escoger el espacio, pues esto nos da los parámetros para armar todo el evento. Posteriormente se determina cuál será el tema de la boda.

¿Qué pasa con las bridezzillas y los groomzillas? ¿A poco se ponen muy punk?
Algunos. Lo que es más engorroso es que pidan cosas muy complicadas una noche antes de la boda, cuando se las propusiste hace seis meses.

Lo que más preocupa a las novias es su arreglo, que hagan veinte mil pruebas, que se vean muy bien. 

Lo importante es identificar el problema con anticipación y encontrar una solución inmediata. Todo hay que verlo en la planeación. 

¿Cuáles es el peor error que cometen los novios?
Que eligen un lugar que no corresponde con la decoración que quieren. Por ejemplo, una boda vintage en un lugar cerrado. Todo se puede recrear, pero es mejor que el sitio vaya de acuerdo con lo que quieren.

¿Qué es lo que buscan las nuevas generaciones en las bodas? ¿A poco quieren lo mismo de siempre?
Los millenials odian la formalidad y buscan la mayor cercanía, la familiaridad en los espacios. La comida ya no se sirve emplatada, por tiempos, como antes se acostumbraba. Ahora se utiliza el “family style” que consiste en poner una mesa alargada, donde los comensales toman los alimentos y conviven más con todos. Éstas son bodas “foodies” porque en México la fiesta gira en torno a la comida. También hay cada vez más bodas espirituales, igualitarias.

106494Amor, amor, amor... nació de ti, nació de mí
Amor, amor, amor… nació de ti, nació de mí (José Monsalves)

¿Qué pasa con la familia metiche que quiere opinar en todo? ¿Los pelas?
Parte del trabajo del wedding planner es reconocer quién es tu cliente. No siempre son los novios, a veces es la mamá. Uno se da cuenta porque es la que siempre está presente en todas las reuniones, donde incluso no están los novios.

¿A poco todos vivieron felices para siempre?
Como uno se convierte en confidente, uno se da cuenta de quién se va a divorciar y quién va a durar para toda la vida. Por ejemplo, una novia me contó, mientras la estaban arreglando, que su futuro marido le había puesto el cuerno con la ex una noche anterior. Lloraba amargamente, pues decía que no sabía si casarse o no. Hoy en día siguen casados y tienen una hija.

¿Qué ha sido lo más grave que te ha pasado?
La boda más grande que he hecho tuvo mil 500 invitados. Fue en una hacienda de la familia que, literal, se convirtió en un parque de diversiones. La mamá de la novia quería controlar todo, hasta el clima. Llegó un momento en el que se soltó la lluvia y la gente que estaba en un área lounge se empezó a retirar, pues ahí no había carpa. Me exigía a gritos que los detuviera y que los llevara a las áreas con carpa, pero en ese caso no puedo controlar lo que la gente haga.

Otro caso que le sucedió a un colega es que durante la canción que abría la pista se murió un señor de un infarto. El cuerpo se quedó tendido ahí hasta que llegaron los paramédicos. Todos se fueron del lugar, sólo hubo 10 minutos de boda.

¿Qué personajes están en todas las bodas?
Obviamente los amigos borrachos; la amiga envidiosa que odia a la novia por casarse antes que ella o que se está casando con el que le gustaba; la familia incómoda que nadie quiere.

¿Por qué contratar a un wedding planner, si yo lo puedo hacer solita?
Porque nosotros prevemos cosas que ya sabemos que pueden suceder. Además, los proveedores nos dan precios preferenciales, mucho mejores que los que encuentran en la calle.

¿Qué les parece? Evítense problemas, dejen la logística de su boda en las manos de los expertos y ustedes dedíquense a echar un buen bailongo sobre la pista de baile.

También lee: 

Cinco lugares que rifan para comprar ropa de paca

Van a hacer la secuela de Matando Cabos

Sheldon tendrá su propia serie