¿Agua gratis?

flickr/Klearchos Kapoutsis

P-pero… ¿qué es lo que pasa?

Uno de los mitos más arraigados en la ciudad (y más reales, también) es que aquí el agua nos sale prácticamente gratis. Una casa con consumos más o menos normales paga, más o menos, 25 pesos al mes. Haz cuentas: con eso no te alcanza ni para una cajetilla de cigarros. Pero el precio no es el único escándalo: por si pagar tan poco fuera poco, la mayor parte de la gente no paga agua nunca. Es decir: tenemos un sistema de aguas por el que nadie paga. Bueno, sí: las colonias más pobres de la ciudad, a quienes no les llega el agua porque quienes viven en colonias más acá simplemente deciden no pagar. El resultado: la gente de esas colonias padece de carencia, mientras que los de acá gastamos lo que queremos. Pero de pronto, bolas: por primera vez en la historia en gobierno le cortó el agua a deudores que debían miles de pesos en cuentas sin pagar de años y años de consumo de agua.

¿La solución?

Primero, que paguemos el agua por su valor real. Es decir: si de luz pagas, digamos, 300 pesos al mes, ¿por qué por el agua nos cobran menos de $50 pesos? Segundo, que el agua esté mejor distribuida en la ciudad, aunque los de la colonia popof se infarten. Así que mejor paga el agua. Y hazlo a tiempo.