‘La desobediencia de Marte’, el enfrentamiento de dos generaciones

José María de Tavira y Joaquín Cosío protagonizan esta obra en la que orbitan poder, complicidad y mucha masculinidad.

La desobediencia de Marte
Foto: Cuartoscuro

“La desobediencia de Marte” es una obra montada en el Centro Cultural Helénico con argumento de Juan Villoro. La historia ocurre en dos planos temporales que se mezclan sutilmente: por un lado, se trata del encuentro histórico entre los astrónomos Tycho Brahe (Joaquín Cosío) y Johannes Kepler (José María de Tavira), que en el año 1600 intentaron descifrar las órbitas de los planetas y fueron los últimos en observar sistemáticamente el cielo antes de la invención del telescopio.

Por otro lado, corre la historia de los dos actores que interpretan a estos personajes (la obra dentro de la obra), el actor viejo y reconocido, quizás un poco cansado, frente al actor joven, lleno de vigor, entre los que se da -exactamente como en el caso de Brahe y Kepler– un antagonismo sutil, donde se exploran no sólo las complejas relaciones de poder y simultánea complicidad, sino las distintas formas de masculinidad, a veces tan distantes y difíciles de conciliar.

«Es muy claro que es una pelea de machos, encerrados en un corral, que discuten cosas de orden intelectual, pero también hay una dinámica de los códigos masculinos. Se trata de una obra llena de estos desencuentros, amor/odio generacional: se raspan, pero se necesitan para poder ser, tanto en el caso de la historia de los astrónomos como en el de los actores. Incluso podríamos hablar de un registro de padre/ hijo, dos hombres afirmando su identidad frente a la otra», dice Antonio Castro, quien dirige este brillante y extraño texto de Villoro.

A pesar de que muchos conocemos al escritor mexicano como narrador y cronista, Castro lo considera un dramaturgo estupendo, al mismo tiempo emotivo que erudito. «Villoro es, felizmente, un dramaturgo que siempre está escribiendo para la escena, cada vez de forma más constante».

Una obra sui generis que además de compartir el asombro científico examina formas distintas de la comunicación atravesada por la testosterona. El cuidado del director hacia el texto se nota sobre todo en su elección de actores y realmente dan muchas ganas de ver la puesta en escena.

Centro Cultural Helénico, de Juan Villoro, dir. Antonio Castro, con Joaquín Cosío y José María de Tavira, vie a las 20:30 h, sáb 18 y 20:30 h, dom 17 y 19 h, $125-$276. Del viernes 4 de septiembre al 1 de octubre