Beavis y Butt-Head regresan

Entrevistamos al creador de los personajes

Cortesía

Si creciste en los 90, seguro oiste hablar de Mike Judge. Mike es una especie de da Vinci posmoderno: escritor, actor, productor, director de cine animador, músico… de hecho, Beavis And Butt-Head se convirtieron en una especie de ícono global de la adolescencia a finales del siglo pasado y fueron ellos los que le abrieron la puerta a otros espectros del entretenimiento (como Office Space, en 1999, donde dirigió a Jennifer Aniston). Dato curioso: nació en Ecuador en 1962, pero creció en Albuquerque, Nuevo Mexico.

 

Te ha ido muy bien con esto de la animación. ¿Cuándo empezaste a interesarte en ella?

Creo que desde que tenía unos ocho años de edad. Un tío me explicó cómo funciona y cómo se realiza. Recuerdo haber visto una de estas cosas Flipbook, así que empecé a crear dibujos animados en en mi libro de ortografía de la escuela. En la secundaria, ahorré dinero trabajando todo el verano en una farmacia, porque quería comprar ya fuera una cámara (para empezar a tratar de animar) o un bajo eléctrico. Pensaba entonces que la guitarra me daría más vida social, así que me la compré. También busqué la cámara, y descubrí que me alcanzaba, pero con el costo de la película y el revelado, simplemente no podía hacerlo. A los 25 o 26 años empecé de nuevo. Pero siempre he estado en la animación desde que era un niño.

Fue mucho tiempo sin cámara. ¿Alguna vez recibiste un consejo que reavivó tu motivación para ser un animador?

Me viene a la mente un artículo de Joe Bob Briggs, quien escribía críticas de películas. Esto fue cuando yo estaba viviendo en Dallas y quería meterme a la comedia o el cine. Joe Bob Briggs escribió un artículo de opinión para responderle a la gente que siempre le preguntaba cómo entrar al mundo de la escritura. Me gustaría poder decirlo tan bien como él lo hizo, pero en esencia, era algo así como un “constrúyelo y vendrá”. Siempre estaba preocupado pensando que no tenía ninguna conexión, que no conocía a nadie y me cuestionaba por qué hacer películas si no conocía a nadie para enviárselas. Y este tipo decía en su artículo: “Todo lo que puedo decir es que escribas. Sigue escribiendo, y no te preocupes por eso de dónde irá o quién lo va a ver. Sigue escribiendo. Alguien le dirá a alguien, alguien se lo mostrará a alguien, y sucederá por sí sólo si es bueno”. Y, una vez más, éstas no fueron sus palabras exactas, pero esa era la esencia de este artículo. Así que al leer eso, algo hizo clic en mí. Y decidí que iba a hacer una película de animación, porque quería y porque iba a ser divertido. Y si pasaba algo, entonces que viniera. Y si no, ni modo, pero yo iba a hacerlo porque quería. Yo sigo recomendándole a la gente que piense así. A pesar de que parece como un consejo bobo, es realmente cierto en la animación y el cine. No mucha gente anima una película. Es una cosa inusual. Tal vez hoy es más común que cuando yo empecé, pero aún así, es algo que muestra que ya hubo un montón de trabajo.

Cuéntanos acerca de la génesis de Beavis & Butt-Head. ¿Cómo se te ocurrió la idea?

Comenzó con dos bocetos, cuando yo estaba tratando de dibujar a la misma persona. Intenté cuatro o cinco veces. Se suponía que iba a ser un chico con el que fui a la secundaria, que en realidad no tiene nada que ver con los personajes. Él era un ñoño que siempre sacaba las calificaciones más altas, pero era una especie de freak. Uno de los dibujos finalmente se convirtió en Beavis, y el otro se convirtió Butt-Head. Vi la calidad de los dibujos y pensé que eran divertidos, así que exageré. Así fue como regresé a mi cuaderno y empecé a dibujar de nuevo. Empecé a hacer cortos de animación y surgieron ideas diferentes, y al ver a estos chicos decidí que quería hacer algo con ellos. En realidad, fui a dar un paseo mientras se me ocurrían los nombres y cómo iba a ser el primer corto, y todo surgió en cinco minutos. Empecé con un corto animado de dos minutos. Esto fue cuando dibujaba y animaba solo en mi casa.

¿Alguna vez has visto a Beavis y Butt-Head en otros países donde los personajes hablan en francés o español? ¿Crees que su voces al menos están cerca?

Vi algo en español y otra ocasión en francés, y no sonaban nada cercanos al original. Sonaban como esos chicos que hacen películas de karate. Las voces eran muy profundas, gruesas y agresivas. Donde me han dicho que es muy bueno el doblaje es en Rusia. Y creo que allá llegó a ser algo grande hace unos ocho y nueve años, pero al parecer tenían a una mujer haciendo este doblaje, lo que en realidad es una muy buena idea. Es una especie de tradición en los dibujos animados tener a una mujer haciendo la voz de un muchacho adolescente, ya que simplemente funciona. Creo que si mantienen el doblaje, deberán tomar en cuenta a una mujer.

¿Qué crees que Beavis y Butt-Head podrían, pensar de la cultura pop de hoy, de las celebridades y la música?

Siempre es un cajón de sastre, pero creo que hay un montón de cosas por ahí en las que sí los veo. Cuando empecé a ver Jersey Shore (reality de MTV) –me enganché solito (risas)–, yo estaba tratando de encontrar la manera de abordarlo. Y cuando me hizo clic, creí que sería genial hacer que ellos conocieran el espectáculo por dentro y por fuera, y divertirse con eso. Hay un montón de cosas buenas para que ellos vean ahora. Incluso creo que tengo un poco de sus gustos, también, como Sons of Guns (de Discovery Channel) y Jail (reality que sigue el proceso de encarcelación de sospechosos de un crimen) y hay un montón de espectáculos en los que harían las cosas algo explosivas (risas).

¿Y crees que haya gente tan tonta como Beavis y Butt-Head o que haya más como ellos en 2012 que en los años 90?

Creo que eso es definitivamente posible (risas).