La comida no sólo es carne, también es rock . Al menos, ese es el concepto que gusta (y bastante) entre los comensales que vienen a Volver. No sólo quieren carne, también quieren música. Buena música.

Es raro ver lugares que sean buenos en sus platillos y buenos en su oferta de entretenimiento y más aún, cuando la oferta es algo tan movido. Es que en Argentina, el rock es una constante cultural (igual que el fútbol) que no parece raro que un restaurante argentino de carnes también tenga conciertos y de paso, la comida sea buena.

La música está bien, pero nos atañe lo referente a la carne y en eso Volver se luce con elegancia. Como entrada tienen lo usual: champiñones al ajillo, queso fundido. Pero debes venir es por las tradicionalistas empanadas argentinas. Son de picadillo (carne molida) pasas, aceitunas, un poco de jitomate, huevo duro y cierto sabor azucarado muy rico.

Otra opción de entrada válida es el chorizo tradicional argentino, chistorra y el conocido chinchulines de cordero. También ofrecen morcillas (parecido a la
moronga) asadas a la parrilla. En los platos fuertes, realmente las opciones son cuantiosas: bife de chorizo, bife angosto, costillar, churrasco y un soberbio lomito de 800 g. Un lugar donde cualquier persona con diente colmillo de sable, se sentirá en casa.

Las ofertas de pasta no están nada mal, cabe acotar, que Argentina tiene una enorme colonia italiana, así que las pastas son un must. Al igual que la pizza a la leña y los buenos vinos. A ver, en pastas tienes unos suculentos: raviolis con salsa de chile poblano (fusión) sorrentinos rellenos con queso mozzarella y bañados en salsa boloñesa.