Este es el restaurante del Club España pero, tranquilo, no tienes que ser miembro para poder comer ahí. Es, además, un lugar súper amplio, con terraza y salones privados para eventos especiales… (Sí, señor, eventos especiales. Yeah, yeah, yeah. Sí, señor, una gran sazón. Yeah, yeah, yeah. Tú y yo a la Rioja. Tú y yo-o-o… ok basta).

Está abierto todos los días de la semana, pero nuestra mayor recomendación (como suele ser con los restaurantes de los clubes) es que vayas en fin de semana para disfrutar del impactante buffet. Aquí te encuentras clásicos de la gastronomía gachupina como tortilla de patatas, paella, fabada, callos y langostinos. Así puedes probar lo mejor de España, salvo por la siesta.

Si pides a la carta te recomendamos los callos en caldillo de jitomate y garbanzos (tan tiernos estos como un gatito bebé disfrazado de garbanzo, ayñ), el bacalao en cazuela, el pulpo a la pimienta, los boquerones fritos, el cabrito asado estilo Castilla o las croquetas de la casa.

Un tinto de buen cuerpo, la tortilla española y el jamón serrano quizás te ayuden a recordar que comer bien con un servicio digno de la realeza todavía es posible. Ah, y sin pagar una fortuna.

De postre la tarta de limón con merengue, la crema catalana (tipo una natilla con corteza de azúcar crujiente) o el flan con natillas caseras y piñones. Para acompañar con un poco de licor, nada como el pacharán. También hay carta de vinos españoles muy decente.