Que el hambre no te detenga

Archivo Chilango

Debido al tráfico, las prisas y las largas distancias arecorrer en esta ciudad, los chilangos nos hemos acostumbrado a pasar parteimportante de nuestro día transportándonos. Tanto así que hemos desarrolladocreativas técnicas para aprovechar el tiempo; no es extraño toparse con mujeresque van malabareando con cosméticos y delineando sus ojos con asombrosaprecisión mientras el pesero va pegando brincos entre baches y topes, mientrastanto los pequeños aprovechan el trayecto para hacer la tarea o echar unapestañita tras la cansada jornada escolar. También hay quienes aprovechan estashoras para desayunar, comer o cenar, por lo que se agradece que en cada rincónde la ciudad puedas encontrar bicis y carritos de papas, jochos, elotes, tacos,guajolotas, etc. Si tu también te has comido una torta de tamal en elcoche camino al trabajo, unos tacos de canasta a la velocidad de un alto o unaspapas de carrito mientras esperas que pase el camión, entonces dale siguiente.