MULTIFAMILIARES

¡Salud!

 

 

En 1982, siendo regente Hank González, las chilangas pudimos entrar a las cantinas. Ahora podemos ir hasta en familia. En estas puedes llevar a todos los de tu casa (grande o chica) y hasta a tus amigos de caza.
 
La Ribera: La cruda familiar
Sillitas para bebé, menú infantil sábados y domingos, niños de 4 años un viernes a las 22hrs….Esto da escalofríos pero en el concepto “ambiente familiar” todo se permite. La Ribera es una de esas cantinas nombradas por los puristas como “las perversiones gallegas”: lugares enormes con mármoles, hostess, fuentes, aires acondicionados y espejos dispuestos a recibir a quien se deje y que se ubican principalmente en Cuauhtémoc y Chapultepec. Lo masivo, sin embargo, tiene beneficios: el sábado y domingo entre las 16:30 y las 19hrs puedes escuchar gratis al Mariachi Juvenil —que es de esos que graban discos— y entretener a tus criaturas con el mago Ying Yang en los descansos. Además, si pagas en efectivo una cuenta a partir de $800 te regalan una botella pa’ que la sigas en tu casa. En una de las mesas en donde tres adultos aconsejaban a un niño de 10 años alcanzamos a escuchar »Tú se la mejor versión de ti… quiero verte triunfar» ¡Sópatelas! No son las cantinas sino estas exigencias las que crean a los frustrados alcohólicos del mañana.
Cuauhtémoc 140, Doctores, 5578-6816 y 5761-3503. 
Tequilómetro Cazadores $68

La Polar: El hogar del embriag-oso
En la Polar hay unas letritas con la peor maldición: “Bebidas sólo con alimentos”. Esto ameritaría la expulsión del universo cantinero, pero por sus servicios a la crudidad (abre a las 7:30hrs los 365 días del año) hay quien exige que se quede en la lista. Un domingo cualquiera se mezclan familias recién bañaditas, parejas despeinadas y cuates con lente oscuro que se esfuerzan en desentonar las canciones que escogen en la rockola. En el laberinto creado durante su expansión cada pedazo tiene su estilo. En el salón Polar Estrella un mundo de cabezas de animales muertos te vigila mientras devoras a otros en tu birria. Cuenta además con un servicio “particular”: si te sientes indispuesto para manejar puedes dejar que tu unidá duerma en su enorme estacionamiento, usar el servicio de choferes para que te lleven hasta tu casa, »o al revés» —aclara un encargado—, »pueden hablarnos y decir ‘Ando tomado quiero que me lleven a La Polar’. Todo es para que no corran riesgos».  Y amén
Guillermo Prieto 129 esq. Circuito Interior, San Rafael, 5546-5066 y 5546-2908. 
Tequilómetro Cazadores $65 Botella $870 

Novo´s: La gourmetina   
Tiene las dimensiones de la cantina hogareña de tu tío Genaro nada más que con unos paneles iluminados más padres y sin sus letreros de BAR OPEN. De hecho, aquí se preocupan mucho por tener recetas gourmet mexicanas y de vender puro  alcohol nacional y sólo algún ron o brebaje “invitado” del extranjero. En ningún otro lugar puedes encontrar mezcales de Zacatecas o sotol Pico Blanco que tiene unos trozos de carne de víbora flotando para darle sabor. Los miércoles hay promoción de pulque 2×1 y de las 18-21hrs todos los días cervezas 2×1.El restaurante es un lugar agradabilísimo hasta para llevar a tu abuelita y aparentemente puedes instalarte ahí y echarte simplemente unos tragos. Es un gran sitio sólo que tiene dos detalles: 1) el único tequila que tienen atenta con su misión regionalista pues, desde 2006, pasó a ser de la compañía extranjera Brown-Forman Corp (los fabricantes de Jack Daniel’s) y 2) que en la cuenta te incrustan una propina sugerida del 15%. Pese a que el mesero todavía te insiste si estas de acuerdo, yo nomás pregunto: »¿tu atreverías a decirle que no?»
Madrid 13 (Teatro El Vicio), Coyoacán, 5659-5776.
Tequilómetro Cazadores: NA

 Nuevo León: A nuestros pies…aunque nos rujan
Hay tres cosas que distinguen a este lugar por encima de muchas cantinas: el servicio, el servicio y el servicio. El capitán, la hostess y todos los meseros te atienden eficiente y muy amablemente. Aquí la comida es a la carta pero de la casa te envían un caldo de camarón y algún taquito de guisado (a mí me tocó de lengua y la alabé tanto que literalmente de lengua me comí otro). Un detallazo es que, cuando pides tu alcohol, te traen la botella y te lo sirven en tu mesa. Esto que podría ser un simple efecto psicológico contra la alquimia funciona bastante bien. Bajo su identidad de restaurante-bar, las paredes blancas con rosa y su jardinera con flores de plástico de colores son una invitación para que señoras solas vengan con sus chamacos. Pero que no te detenga el mantel salmonado a juego con las servilletas de tela: tú nomás dices fichas a mí y cual acto de magia desaparecen, te traen una mesita para acomodar tu bebida y puedes empezar tu partida mirando alguna de las teles enmudecidas con canales surtidos.
Nuevo León 95 esq. Michoacán, Condesa, 5211-7825 y 5553-0419. 
Tequilómetro Cazadores $60