Editores tragones presenta

La gran pozoliza

Permanently scatterbrained

Para esta entrega probamos pozoles blancos, verdes y rojos. Estas fueron nuestras conclusiones.

Los Panchos

Este local es conocido por sus carnitas. Aquí puedes encontrar taquitos de maciza, bistec, chiquita, cuerito y una infinidad de antojitos mexicanos. Desde 1945 su local se llena en la comida y la cena para consentir a sus comensales con especialidades mexicanas baratas, muy bien servidas y con sazón casero. Tolstoi 9, Anzures, 5254 5430.

Mariana: Donde hay buenas carnitas seguramente habrá buen pozole para sumergirlas. Así ocurre con Los Panchos que al parecer tienen una receta ultra secreta para el caldo. Lo único que hay que reprocharles es la falta de generosidad con las guarniciones, extrañamos los rabanitos, la cebolla picada y ¡los limones!

Miguel: El sabor de este pozole es algo extraño y no en el mal sentido. Tiene un gusto a especias bastante fuerte y al mismo tiempo fue el más ligero de los cuatro, el más fresa por ponerlo de algún modo. El pollo que venía en el pozole estaba muy limpio y tierno, extrañé la grasita del cerdo o un toque de chilito.

Sandra: Es un pozole fuera de lo común, su sabor es muy condimentado pero rico. Las tostadas que lo acompañan son pequeñas y sospechosamente  parecidas a las que compras en la tienda, no están mal. 

Paloma: Me supo a todo menos a pozole. Desconozco la receta pero noté un toque de diferentes especias y chorizo que le dan buen sabor al “pozole”. Si le agregas el picante, orégano, cebollita y lechuga seguramente lo amarás.

Los Tolucos

A las diez de la mañana cuatro ollas, de 100 litros cada una, están listas y sobre los fogones. Cada una está acompañada de una señora que se encarga de removerlos y de deshebrar el pollo o despachar las carnitas. Además del pozole, blanco y verde, hay una lista de especialidades que incluye a las sardinas.

Hernández y Dávalos 40, Algarín, 5538-1651

Mariana: El denominador común de estos pozoles es el uso adecuado del maíz. Los granos son grandes y, valga la expresión, “floreados”. El verde es espeso y con un marcado sabor a pepita. Es más un pipián caldoso que un pozole. El blanco es redondito (aunque no lo comimos a la temperatura adecuada), con sabor a masa y al que le vendría muy bien una rebanada de aguacate.

Miguel: El verde me pareció un gusto adquirido ya que tiene un sabor mucho más complejo que el de un pozole rojo o blanco. Tiene muchas especias y es bastante espeso. El blanco fue mi favorito de todos. Era ligero pero con un sabor muy claro, los granos de maíz y el cerdo estaban en su punto y sin problemas podría echarme dos o tres platos de este.

Sandra: El pozole verde es sumamente espeso, creo que debería comerse tal y como lo sirven, es más, omitiría el limón. Con el blanco mi sorpresa fue muy grata pues tiene muy buen sabor.

Paloma: Este pozole verde fue el que menos me gustó por su caldo tan espeso. Me parece que el caldo acapara toda la atención. El pozole blanco de este lugar me gustó mucho, el caldito es un poco grasoso pero de muy buen sabor. 

La Casa de Toño

Este lugar es una garantía. Puedes visitarlo a cualquier hora y, sin importar lo abarrotado que esté, el servicio es eficiente. Ademas la relación precio-calidad es excelente pues las porciones siempre te dejan satisfecho. Para cerrar con broche de oro no te pierdas “el flan de la abuela” con cajeta.

Mariana: Su pozole es una apuesta segura. Es picosito y muy correcto. A mi me gusta acompañarlo con carne de cerdo, de preferencia surtida, porque la grasita le da más sabor.  

Miguel: Este fue el de sabor más franco de todos. El chilito que le acompaña es fuerte y picoso, lo cual se agradece. Me pareció el pozole que más se acerca a mi ideal sobre este platillo, estaba bastante sazonado y se mezclaba bien con las guarniciones, lo único malo es que llegó con poquita carne y granos de maíz por lo que al final simplemente era puro caldo sin tanta carnita.

Sandra: Es el típico pozole rojo. Servido generosamente, con tostaditas caseras y muy ricas.  

Paloma: Me encanta el caldito (que ya viene ligeramente enchilado), la carne, el maíz y todos los condimentos como los rabanitos, la cebolla, la lechuga, y sus salsas. 

Pozolería Tixtla

Es un establecimiento familiar que despacha pozoles verde, blanco y otros antojitos mexicanos. Entre semana se pueden ver personas que salen de sus oficinas a comer ahí y en fin de semana varias familias.
Zacatecas 59, Roma Norte, 5564 2859.

Mariana: No fue el mejor día para esta pozolería. Los granos eran muy grandes y el caldo muy poco. El sabor, que no es nada excepcional, se puede corregir con el toque personal, combinando limón, chile y orégano.

Miguel: Este pozole blanco no fue mi favorito. Me pareció que le faltaba bastante sabor y a diferencia de los demás a este no pude encontrarle un detalle característico que lo hiciera resaltar y por lo tanto no resultó memorable. Para acabarla, las tostadas de este pozole llegaron bastante chiclosas.

Sandra: El pozole blanco tiene buen sabor, nada del otro mundo, que remite al caldo de pollo. Las tostadas sí les fallaron, saben mucho a grasa animal. 

Paloma: El sabor era muy parecido al de un consomé de pollo (nada que el limón, la cebollita y la lechuga no puedan arreglar). Los granos de maíz me parecieron tiernitos y de muy buen tamaño, igual que la carne. buen sabor.