6. Chateau Domecq.

Bueno, bonito y barato

Una reserva clásica. Un caldo mexicano con el característico sabor de Ensenada. Ligero, pulido, aromático ideal para acompañar una rica fabada en el Covadonga (¡vamos al Covita gue!). Aunque no es un vino barato, por su calidad el precio es un chiste. ¿Quieres más económico?, entonces compra un Reserva real también de Domecq en cualquier supermercado. Es un tinto pensado para bolsillos más tímidos pero con paladar de rico. Acompáñalo con frijolitos charros, para no añorar la fabada.