Un desierto lleno de vida

La minera canadiense First Majestic Silver opera en México; fue fundada en 2002 y tiene bajo su control cuatro minas: La Encantada (Coahuila), San Martín (Jalisco), La Parrilla (Durango) y Del Toro (Chalchihuites, Zacatecas). 

El proyecto “La Luz de Plata” es el que pretenden iniciar en la zona sagrada de la que hablamos. De acuerdo con su página web, la propiedad fue adquirida en noviembre de 2009, se encuentra en Real de Catorce (uno de los centros mineros más importantes de SLP a partir de finales del siglo XVIII) y consta de 22 concesiones mineras que abarcan 6.327 hectáreas.

Hace cuatro años circuló este video; se trata de la firma del pacto Hauxa Manaká, en el que se muestra el momento en que el Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, usando vestimenta huichola, y los gobernadores de los cinco estados que habita la comunidad huichol (Ismael Alfredo Hernández Derás, Durango; Emilio González Marquez, Jalisco; Ney González Sánchez, Nayarit; Marcelo de los Santos Fraga, San Luis Potosí, y Amalia García Medina,  Zacatecas) firmaron un compromiso en donde se detalla que se respetarán las rutas sagradas de la comunidad Wixárica, sus centros de peregrinación, su cultura y sus lugares sagrados.

De las más de 6,000 hectáreas de concesiones, cerca del 70% se encuentra dentro del área protegida de Wirikuta, que abarca los municipios de Charcas, Matehuala, Villa de Guadalupe, Villa de La Paz, Villa de Ramos y Catorce.

Moyenei explicó lo que ocurre con el gobierno: “Sí hay acuerdos, pero lo que está pasando con Wirikuta demuestra que son escritos con la mano y borrados con el codo, es ridículo pero es cierto. ¿De qué sirven los acuerdos firmados ante la ONU y ante tribunales internacionales si, cuando llega la empresa minera con un saco de millones de dólares, el gobierno inmediatamente se olvida y antepone el dinero a la dignidad del pueblo?

“Es triste ver cómo el patriotismo se reduce a un partido de futbol: cuando gana la selección muchas personas salen a llorar a las calles y gritan “Viva México”, pero en ese preciso momento están contaminando el agua, empobreciendo aún más a la gente. No somos quienes para decir “Vamos a salvar al mundo”, pero sí para decir “¡Ya!, ¡hasta aquí!”. por supuesto que queremos detener la mina, pero también queremos que el mundo sea mejor y muchas cosas más, pero al final lo que más podemos hacer es ayudar a concientizar a la población”.

¿Entonces su lucha es también contra el gobierno?

M: Sobre todo luchamos por la visualización de la situación. Más que estar en contra del gobierno o de una situación que consideramos injusta, lo que planteamos, con la unificación de todos nosotros, es hacer visible a la sociedad que cosas de esta magnitud están ocurriendo en México, en Chile, en Argentina y en muchos países de América Latina. Estamos luchando por el derecho de que la gente verdaderamente pueda saber lo que sus gobernantes han hecho, que es el darle el visto bueno a tanta masacre ambiental, cultural, espiritual e histórica.

R. Esta iniciativa lucha, más que nada, contra las decisiones de un gobierno que en estos momentos está dándole la espalda a sus compromisos.

42484El mero santuario
El mero santuario (Sandra Lucario)

¿Hay apoyo de la sociedad?

R: Desde el Zapatismo no habíamos visto una respuesta tan grande frente a un movimiento social, es por eso que uno de los lemas que utiliza el Frente en Defensa de Wirikuta es “Si no somos nosotros, ¿quién? Y si no es ahora, ¿cuándo?”. Los movimientos que participamos creemos que es una gran oportunidad hacerlo en un momento crucial de la historia de nuestro país como éste, en el que se defiende lo esencial de la vida, como lo es el agua y la tierra. 

Un ejemplo de esto es lo que ocurrió en el pueblo Purépecha de Cherán. Cuando todo mundo nos decía que era el lugar más peligroso, nosotros llegamos y vimos que era pacifico, totalmente organizado por el mismo pueblo y regido por sus usos y costumbres en defensa de su Bosque Sagrado al que, durante dos años, le talaron 20 mil hectáreas. Ellos dijeron “¡basta!” y lo lograron. “Casualmente” en Cherán ya bajaron los indices de alcoholismo, drogadicción y crímenes; están volviendo a reforestar, y hacen proyectos donde la naturaleza no está siendo devastada.

¿Qué es lo que han hecho en apoyo a Wirikuta?

R: Hemos realizado varias acciones: se hizo la marcha a Los Pinos, eventos en el Alicia y la Pirámide, y en estos momentos estamos en un 60% del proceso de grabación de una canción que compusimos para todo este movimiento. Junto con la canción va a salir un video y un documental de cinco minutos que habla directamente de la lucha.

Planeamos hacer una caravana cultural en febrero e ir directamente con las comunidades que viven alrededor de Wirikuta para compartirles toda esta información y hacerles una serie de propuestas de proyectos productivos que otras comunidades ya han venido haciendo, proyectos que defienden la tierra y que al mismo tiempo valoran la cultura Wirarika. Y es que la gente que visita Real de Catorce y los demás estados donde convergen los huicholes lo hace por la cultura Wirarika y por todo lo que eso significa.