Los más odiosos del asfalto

6 Personajes detestables del tráfico

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El tráfico de cada mañana (mediodía, tarde, noche y hasta madrugada) es una de las tantas maneras de demostrar que hemos fracasado como civilización. Dentro de nuestros armatostes más bien parecemos reses tratando de salir del corral, lentas, torpes, sin sentido.

Si ya de por sí el tráfico es en sí mismo estresante para todos -bien dicen que si algo va mal puede resultar peor- existen unos cuantos personajes que potencian todavía más nuestro enojo y desesperación a la hora de meter primera, avanzar dos metros y frenar, meter primera, avanzar dos metros y frenar, meter primera, avanzar dos metros y frenar, meter primera, avanzar dos metros y frenar… y ya se nos hizo tarde para llegar al trabajo.

Decíamos que existen algunos seres que como los mosquitos, las cucarachas y las ratas de ciudad, no sabemos para qué fueron creados, más allá de perjudicarnos la existencia. Aquí, hacemos un recuento de estos personajes del tráfico que todos detestamos.

1. El microbusero bipolar

Este personaje es impredecible. En alguna parte del trayecto cierra sus puertas, sube todo el volumen a la canción de reguetón que suena en su estéreo y empieza a rebasar a todos. Te echa la lámina y obviamente, todos le ceden el paso. ¿Quién querría perder mediodía esperando al inexistente seguro de este conductor del transporte público por un choque con él?

Pero bueno, ésta es sólo una de las dos caras de la moneda. De repente, algo sucede y el cafre que iba manejando cambia su actitud y ahora es más lento que el metro en días lluviosos. Se detiene a esperar pasaje en cada esquina y los autos que vienen detrás de él empiezan a buscar otros carriles, lo cual deriva en un caos mayor.

2. El psicópata del claxon

Uno de los más exasperantes personajes con los que te puedes topar en el tráfico de las 8 de la mañana en pleno Viaducto, Periférico o Constituyentes, es el psicópata del claxon. Este individuo se alimenta de la bocina de su vehículo. A la menor provocación la hace sonar. Así vaya caminando una persona de la tercera edad y por ella el tráfico esté detenido, este personaje sigue pitando. Si el semáforo tarda en cambiar, pita. Si ya se puso en verde, pita. Si no avanza el de adelante, pita. Si avanza el de adelante, pita. El único lenguaje que conoce es el del claxon. Obviamente, nos pone a todos de nervios, con ganas de bajarse del auto y aplicarle unas cuantas llaves de lucha libre.

3. El motociclista kamikaze

Debería haber una campaña chilanga que les diga a los motociclistas que las líneas que dividen los carriles NO son para ellos. Los que van en moto deben ocupar un carril y un espacio como cualquier otro coche, nada de que para avanzar más rápido me voy entre los autos. Esto es peligrosísimo. Ahora, además de fijarte en los autos de junto, también hay que estar atentos de que no venga un motociclista kamikaze a la hora de cambiar de carril.

4. Limpiaparabrisas

A estos individuos también los detestamos. Aunque esté lloviendo, aunque tu coche lo acaben de lavar, aunque tenga la función de con un botón hacer lo que ellos hacen, estos personajes andan con sus botellas de refresco rellenas de jabón líquido, aprovechan los semáforos en rojo y el tráfico para limpiar tu parabrisas a la de “nohaydeotra”. Si no les das dinero se enojan y puede haber represalias. Casi siempre andan en grupo. 

5. Las ratas de dos patas

Como los bautizó Paquita la del Barrio, estos individuos, ratas de dos patas, son otros de los personajes odiosos durante el tráfico. Aprovechan que los autos no pueden avanzar más de dos metros por hora, lo cual es una trampa mortal y si te descuidas, ¡pum! Cristalazo. Lo recomendable es no traer nada a la vista, bolsos, mochilas, portalaptops, ni siquiera ir distraído con el Iphone. Los vidrios siempre arriba. Recuerda que estas ratas nada más están cazando incautos.

6. El ansioso

Este personaje aprovecha el menor descuido y el menor hueco para tratar de abrirse camino en mitad del tráfico. Te echa lámina, no te deja otra opción más que dejarlo pasar, se brinca las banquetas y algunos camellones, todo para que en el siguiente semáforo te lo topes dos autos delante de ti. Tanto esfuerzo para nada. Este tipo de individuo provoca accidentes lamineros que te hacen perder mediodía de trabajo y además crea más tráfico del que por sí hay.

¿Qué otros personajes detestables del tráfico conoces?