5 edificios chilangos emblemáticos de Juan Sordo Madaleno

Te contamos un poco sobre este arquitecto chilango.

Nuestra ciudad se está llenando de rascacielos y centros comerciales. Pero hubo un arquitecto que hace más de 50 años revolucionó el concepto de esos inmuebles a nivel mundial y que le cambió la cara a las calles chilangas, que apenas le entraban a la modernidad. Se trata de Juan Sordo Madaleno.

Nació en la Ciudad de México en 1916 y murió en ella en marzo de 1985. Fue egresado de la Escuela Nacional de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México y fundó su despacho en 1937.

Este arquitecto le dio a la Ciudad de México muchos lugares que hoy son icónicos y que fueron vanguardistas en su época. Además, muchos de ellos han sido remodelados una o varias veces por el mismo despacho que fundó. Veamos algunos de ellos.

5. Plaza Universidad

Foto: sordomadaleno.com

Fue el primer centro comercial de la Ciudad de México en 1969 —existe una discusión con los tapatíos por saber si fue también el primero en el país— y era novedoso también porque estaba al sur y no en el centro, donde los chilangos de la época solían hacer sus compras.

Además de un gran Sears —que sigue ahí—, también tenía el cine Dorado 70, uno de los más grandes del país y con novedades como pantalla gigante y butacas más cómodas.

Tenía grandes áreas al aire libre, las cuales se techaron después porque se pensaba que los centros comerciales debían estar completamente cubiertos, lo cual cambió años después cuando llegaron otros como Antara u Oasis. Su apariencia actual es muy diferente a la original, ya que se le han hecho diferentes remodelaciones y se proyectan todavía más.

4. Plaza Satélite

Foto: Plaza Satélite

El que es considerado como el segundo gran centro comercial de la Ciudad de México estuvo a las afueras de ella: Plaza Satélite. Abrió en 1971 y, en su momento –y durante varios años– fue el más grande de América Latina.

Aquí, Sordo Madaleno se aventó un diseño en forma de “H”, en donde las tiendas importantes estaban en cada extremo: Liverpool, Paris Londres y Sears. Así, los visitantes podrían recorren toda la plaza y encontrarse con los demás comercios y restaurantes. Hoy está en remodelación y su imagen actual ya no es como la original.

Ciudad Satélite había sido diseñada más de una década atrás (por otro importante arquitecto: Mario Pani) basándose en el modelo de los suburbios estadounidenses con el fin de que ahí vivieran las clases trabajadoras; sin embargo, el proyecto fracasó en un inicio porque nadie quería vivir tan lejos.

Por eso empezaron a rematar los terrenos y fue ahí donde mucha gente empezó a interesarse por esta zona; y cuando llegó Plaza Satélite, ayudó a catapultar la construcción de vivienda para la gente que quería mudarse para allá… y matando el proyecto inicial para convertirlo en un lugar aspiracional dirigido a gente nice y que llenó los bolsillos de empresarios y gobernantes. Pero de eso no tiene la culpa el arquitecto.

3. El hotel María Isabel

Foto: sordomadaleno.com

Antes de que los centros comerciales llegaran, la Ciudad de México empezó a recibir algunos grandes edificios que, después del éxito de rascacielos como la Torre Latinoamericana, varios arquitectos, entre ellos Sordo Madaleno, se animaron a construir.
Uno de ellos fue el hotel Sheraton María Isabel, en Paseo de la Reforma, inaugurado en 1962 y diseñado en conjunto con otro arquitecto, José Villagrán.

Se trata de un lujoso hotel que, en su momento, fue el más grande América Latina (por cierto, el dueño en ese entonces era un magnate sudamericano llamado Atenor Patiño y que lo nombró “María Isabel” en honor a su hija que había fallecido tiempo antes) y que sirve de fondo en muchas de las fotos del “Ángel” de la Independencia y que también es un buen mirador para tomarle postales a ese monumento.

Para integrarse a la glorieta, no se diseñó con un frente curvo (como solía y suele hacerse), sino que se construyó en una especie de “T” en la que el frente da a Paseo de la Reforma para tener una mejor vista e iluminación.

Es uno de los hoteles de la Ciudad de México que todavía conservan muchos de sus detalles originales, tanto en la fachada como en sus interiores.

2. El Hotel Presidente Intercontinental

Foto: Presidente Intercontinental

Uno de los edificios más icónicos de la Ciudad de México es el Hotel Presidente. Inaugurado en 1977 con una gran vista al bosque de Chapultepec, en su diseño Sordo Madaleno consideró que se diferenciara de un edificio de departamentos, es decir, que quien lo viera supiera que se trata de un hotel.

Con sus 44 pisos y 130 metros, durante muchos años fue uno de los edificios más altos de la CDMX (fue el primero que alcanzó esa altura). Su orientación y materiales tratan de ser armónicos con su entorno y el lobby, que asemeja a una pirámide, sirve como una especie de explanada que recibe a visitantes y huéspedes como si fuera un espacio público.

Con 661 habitaciones, todavía es uno de los hoteles más grandes de la Ciudad de México y suele recibir a visitantes distinguidos, además de ser sede constante de importantes eventos. Un orgullo chilango, pues.

1. Palmas 555

Foto: sordomadaleno.com

José Adolfo Wiechers era un arquitecto con el que solía colaborar Sordo Madaleno, y una de las obras que diseñaron juntos fue el singular edificio localizado en Avenida de las Palmas 555.

Inaugurado en 1975, este edificio sigue siendo único en la Ciudad de México por su diseño, el cual aparenta que cada piso está “salido” del otro, como si fueran libros mal apilados, un Jenga mal acomodado o cualquier otra de las descripciones que le dan los chilangos godínez que pasan todos los días por ahí.

Es un edificio de dos pisos de locales comerciales y nueve mas de oficinas que es amado y odiado por muchos.