Gracias, Anahí

5 razones para amar a la diva

 

Parece que para ser famoso en México el apellido no es necesario.  Y Anahí, la diva del espectáculo mexicano es el ejemplo ideal. Ella es fashionista, guapa y tiene un cuerpo atlético… Ok, tiene bonito cuerpo… Ok, tiene cuerpo. La nominada a las categorías “Qué rico se mueve” y “Chica que me quita el sueño” por los premios Testosterona Juvenil y Otoñal, no es sólo una cara bonita. Creemos que representa mucho más. Aquí las razones por las que debemos decir ¡gracias, Anahí!

 

1.  Por ser un ejemplo de mujer fuerte

Su reciente estelar en la telenovela Dos Hogares a todos nos hizo olvidar su paso por RBD. Si no la han visto, aquí subsanaremos ese terrible hueco de su cultura general: Angelica (Anahí) no es una protagonista como cualquier otra; es una mujer chambeadora (es veterinaria, y ahora dedica su vida al cuidado canino) que después de haber creído que su marido de apellido compuesto (ah, porque en las novelas para ser famoso sí hay que tener apellido y si es compuesto te da más caché) había muerto en los rápidos, por eso decide ‘rehacer su vida’ con un hombre mayor, quien solía tener una relación con su suegra (¿así o más emotivo?); sin embargo como eso es aburrido, un día el amor de su vida regresa y ahora ella tiene que tomar la decisión entre dos hombres… dos hogares (agréguese una melodía de suspenso cuando se diga ‘dos hogares’ y verán que suena mejor. Dos hogares). En la telenovela podemos atestiguar la profundidad de una chica sensible entre las decisiones que cualquier mujer puede enfrentar (y es que es brutal la cantidad de mujeres que creen que su marido está muerto cuando éste se cayó en los rápidos y sufrió unos meses de amnesia).

4080-http://www.youtube.com/watch?v=QV5jL034d2M

2.  Por creer en las hadas

Cuando Britney Spears aceptó ante los medios que ya no era virgen, miles de hadas murieron, todo indica que de paros cardíacos fulminantes. Por unos momento creímos que ninguna figura podría traerlas de vuelta y que las hadas, como los tiranosaurios rex y los dodos, se habían extinguido… hasta que nuestra rubia decidió crear un tema bajo el nombre “Yo sí creo en las hadas”. Su ombliguera de diamantina plateada entonces comenzó a ser complementada por unas hermosas, qué decimos hermosas: divinas alas que devolvieron la esperanza a miles de infancias olvidadas. El propio Peter Pan en su versión juguete hizo una aparición al escenario y Anahí (sin pena al llanto en público) aprovechó la oportunidad de dedicarle esta canción al personaje que hizo que ella dijera con orgullo “Yo sí creo en las hadas, sí creo, sí creo”. Gracias Anahí, yo también creo en las hadas. Ah, y Britney que se vaya a donde quiera.

¿Cómo que no conocen la rola? No se pueden quedar así:

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3.  Por ser líder de opinión

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Te espero, Jack Sparrow (Especial)
 Ninguna celebridad mexicana tiene más followers en Twitter que nuestra querida @Anahí. Ella es, evidentemente una líder de opinión. Sin embargo, es una mujer sencilla que no pretender ser algo que no es y su twitter es una prueba de esto. “Alguien sabe donde consigo un perrito asi q se quede de ese tamañito bebe? (foto)” dijo el otro día, ¡Ay, linda! además de ser poco pretenciosa quiere animalitos que se queden chiquititos por siempre ¡guauuu, mi vida! Además, invita a que sus fans tengan un lugar en su mundo cibernético “Quien me hace una foto heavy de muertaaaaaa??? La pondre de mi avatar! Vale?”. Por desgracia parece que ninguno se rifó ya que en el avatar sigue saliendo de gitana candente y no de muerta ¿qué pasó chavos? Le fallaron a su ídola eh. Ah, y esa energía que van a usar en Twitter para comentar lo mala que es esta nota, por favor mejor úsenla en hacer una buena foto para Ani.

 

4. Por ser una mujer letrada

El hecho de ser rubia no es el equivalente a ser una superficial, como indica el estereotipo gringo. Anahí es un ejemplo: en varias ocasiones declaró en Twitter que su escritor favorito era nada más y nada menos que el gurú de la literatura sanbornsiana, Paulo Coelho (ashh, seguro muchos de ustedes no conocen esa corriente posmoderna). Los activos fans brasileños de Anahí hicieron que el señor Coelho se enterara del fanatismo de esta chica por su intelecto y ¡decidió conocerla! Entre copas de vino, ambas mentes del siglo XXI se reunieron en Ginebra para discutir futuros proyectos, ¡Anahí podría escribir una canción para un futuro libro! Sería padrísimo que encima de cantante y actriz a sus 27 años fuera una literata. Coelho quedó tan impresionado que decidió dedicarle un post en su blog y hasta dijo en una entrevista que Anahí era su cantante favorita. Cuando un intelectual de esa magnitud sabe que existes, tu misión en el universo se ha completado.

40109Mentes del siglo XXI, uníos.
Mentes del siglo XXI, uníos. (Especial)

 

5.  Por aceptar que el defecto es bello también

Un muchacho confundido entra al templo de la “libertad”, donde se le recibe con drogas, sexo y esos elementos que los esclavos de la moral no entenderían (si eres uno, abstente de entrar al video del que estamos hablando).  La gente de alrededor se besa entre sí, hombres con hombres, mujeres con mujeres. Llegó el momento de que de que el mundo entienda que las preferencias sexuales no definen quién eres y  la mejor forma de expresarlo es… mmm… ¿Cuál será? Ah, pues sí: una orgía. Utss, güe, y sí le pusiéramos de estas lucecitas que dan en las posadas, se vería incre (algo así debieron pensar los productores). Con su presencia en esta pieza de arte, Anahí, una vez más se vuelve el hada mágica: unos cuantos polvos en la cara y los chicos se besan entre sí (imperdible la presencia de seres que nos recuerdan a Armandititita, Blue Demon o Celia Cruz). “Que nada es perfecto y el defecto es bello también” canta en su traje de picos.  Este video muestra como la rebeldía que por tantos años mostró en el horario de las 7:00 ha culminado a una ideología palpable ¡Libertad!

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Bueno, la zona de comentarios está justo para que ustedes la usen para dar sus propios agradecimientos.