A toda madre se le quiere

Especial
Cada 10 de mayo se organizan eventos de todo tipo para festejar a las estoicas mujeres que nos trajeron en su vientre durante nueve largos meses, que nos criaron (y malcriaron), que nos pusieron gorditos de tanto consentirnos, nos jalaron las orejas, nos dieron cátedras de madurez, de responsabilidad y un larguísimo etcétera (al que tenemos que recurrir para no llorar ante taaanto recuerdo). De este día de la madre y sus clichés hay mucho por hablar.
 
Todo empieza con los adornos florales, nos lleva a las comidas familiares y termina con los regalos llegados directamente del departamento de electrodomésticos de las tiendas que hoy hacen su agosto. La idea es demostrar a nuestras jefecitas el afecto y agradecimiento por haber hecho de nosotros lo que somos hoy.
 
Aunque a nosotros nos parezcan repetitivos y aburridos, tal parece que a las mamás les gustan estos momentos, por lo menos a las más tradicionales. Por eso enlistamos algunas cosas que nunca faltan en cada festejo y que, viéndolas en perspectiva, nos causan risa.
 
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