Caballos que curan: equinoterapia al norte de la ciudad a bajo costo

Equinoterapia en Eduardo Molina
Foto: Memo BautistaEl calor corporal y el ritmo de los caballos estimula las neuronas de nuestro cerebro.

El camellón de la avenida Eduardo Molina se ha convertido en un espacio para curar algunos padecimientos. Allí no hay médicos ni consultorios, sino caballos. Desde hace casi nueve años Jorge Luis Rangel Piña, docente universitario y comandante de caballería del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario en la Ciudad de México, facilita tratamientos de equinoterapia a personas de escasos recursos, principalmente de la zona norte, a través de su escuela de equitación Ebrum.

«La equinoterapia utiliza tres principios básicos —explica—. El calor corporal y los impulsos rítmicos, que suben por la columna vertebral hasta llegar al cerebro, representan estimulación neuronal. Se pueden montar bebes a partir de los seis meses y funciona como estimulación temprana. También se pueden montar adulto mayores. La persona más grande que ha venido con nosotros tiene 94 años».

Beneficios de la equinoterapia
Foto: Memo Bautista

Hace ocho años su papá fue atropellado por un taxi mientras caminaba en un pueblo del Estado de México. A partir de entonces, sufrió pérdida del equilibrio y dolor ocasionado por los clavos que le colocaron en el hombro y la muñeca. Jorge Luis ya sabía que los caballos son una herramienta terapéutica para rehabilitar a la gente e, incluso, estaba capacitado para emplearla, gracias a los años de entrenamiento en el Pentathlón. Hoy, gracias a la equinoterapia, su padre camina, monta a caballo, anda en bicicleta y lo ayuda a impartir las terapias. Por su parte Jorge Luis ha seguido su capacitación tomando cursos con personalidades como Edith Gross, pionera alemana en el uso de la equinoterapia, y recibido certificaciones de la Universidad Politécnica de Pachuca y el Comité Olímpico Mexicano.

«Llega gente con síndrome de Down, retraso psicomotor, lento aprendizaje, hiperactividad, autismo, esclerosis múltiple, parálisis cerebral, miedo, estrés, depresión. Hay una lista muy grande de padecimientos que atendemos». Jorge Luis cuenta todo esto mientras acaricia a uno de los dos caballos sobre el camellón: «Hacemos una evaluación física de acuerdo al padecimiento que se tenga. Vamos trabajando con el resultado que nos arroje la evaluación: puede ser lenguaje, postura, equilibrio, coordinación, interacción social».

Como no tenían un espacio, con el apoyo de participación ciudadana de la delegación Gustavo A. Madero, Jorge Luis comenzó a utilizar el camellón de Eduardo Molina a la altura de la colonia Vasco de Quiroga, a un costado de la estación del metrobús del mismo nombre. Poco a poco la gente se fue acercando a preguntar por el tratamiento. No pagar por el espacio en el que da las terapias permite que el costo sea hasta 50 por ciento menor que en otros lugares. Tampoco recibe apoyo de ninguna institución.  Lo que aporta la gente sirve para mantener los gastos de cada caballo; cada uno genera gastos de hasta tres mil pesos al mes.

Rescatar caballos para curar niños

Caballos que curan
Foto: Memo Bautista

Jorge Luis ha llevado la equinoterapia a primarias y secundarias. Asegura que ha encontrado en las evaluaciones que muchos niños tienen problemas de tobillos y muñecas y eso es un inhibidor en el aprendizaje por la mala postura, pues al sentarse y no sentirse cómodos, no ponen atención y molestan al compañero de al lado.

«Están medicando en las escuelas por hiperactividad a muchos niños que no deberían ser medicados. Lo que hacemos es hacer un ajuste. Esto yo lo he manejado en la universidad, con alumnos a nivel licenciatura y su desarrollo es mucho mejor».

Pero Ebrum no es una escuela cualquiera. Aquí no está el caballo de raza, enorme e imponente. Se trata de animales que Jorge Luis rescata de condiciones de maltrato; los rehabilita y los prepara para que sean parte de la terapia en su escuela: «Los compramos en Ecatepec. Son de esos de la carreta, de la basura, que los maltratan. Yo paso caminando, los veo y le digo me lo vendes, cuánto. No llevamos a la policía y se lo quitamos porque causamos un daño patrimonial. Hay quienes rescatan perros, nosotros rescatamos caballos. Esa es mi pasión».

Para recaudar recursos y que la escuela de equitación Ebrum siga con su labor, el próximo 18 de agosto la Sonora Dinamita y la banda Zona Rika ofrecerán un concierto en el Salón Classic CTM en Av. Fernando Amilpa 190 en la colonia CTM El Risco. Puedes checar más información en su página de Facebook dando click aquí: Escuela Ecuestre Ebrum.