Snatch/Cerdos y Diamantes

Todos necesitamos que nos hagan: Piojito

¿De qué va?

Guy Ritchie fue el view finder que pudo descubrir en Brat Pitt algo más que una cara bonita: un buen actor. La caótica aventura de Turkish (Jason Statham) – reputado ladrón de diamantes–, quien debe entregar un fabuloso ejemplar a su jefe, y es distraído por una apuesta en el box callejero antes de cumplir con el “trabajo”; es la historia perfecta que enmarca la estupenda actuación de Brat Pitt.

Creemos que, por el momento, es la mejor de su carrera (Acéptenlo los que hayan sido conquistados por Aldo Raine en Inglourious Basterds).

En medio de asesinos a sueldo, apostadores, gitanos y muchas, muchas pistolas Turkish se meterá en muchos aprietos para mantener en su poder al famoso diamante. 

¿Por qué el título en español nos saca de onda?

A pesar de que todos los personajes son deslumbrantes, y magistralmente interpretados por cada actor, el protagonista de esta historia es el diamante que pasa de mano en mano. Es esta obscena piedra el hilo conductor que une cada una de las historias en una estructura, a veces caótica pero en todo momento irreverente. El diamante no sólo es perseguido, sino “tomado”, aunque sea en breves momentos, por cada personaje, exactamente lo que la expresión “Snatch” significa.

Los cerdos son comparsa (aparecen escasos minutos en pantalla) y los diamantes (en plural) pierden protagonismo.