Nacho Vigalondo: El director que convirtió en monstruo a Anne Hathaway

Cuando uno piensa en cine de ciencia ficción lo primero que viene a la mente son las grandes producciones estadounidenses. La realidad es que el género es muy amplio y prueba de ello es Ella es un monstruo, la más reciente entrega del español Nacho Vigalondo que reúne risas, tensión y criaturas colosales.

El director nos contó en entrevista para Chilango que el guión parte de “una idea absurda que tenía guardada en un cajón desde hace mucho tiempo, pero hasta que di con el personaje de Gloria me di cuenta de que aquello iba poder ser más interesante y justificaba hacer una película”.

No es la primera vez que el cineasta recurre a la ciencia ficción. Otras de sus cintas como Los cronocrímenes (2007) y Extraterrestre (2011) están en la misma línea. Para él, este género es “un mecanismo para llegar a cualquier sitio, me apetece mucho utilizar planteamientos que son reconocidos por todo el mundo, como los viajes en el tiempo o los aliens para hablar de cosas más cercanas, relacionadas con el día a día”.

Y Vigalondo sabe hacer bien eso. En esta ocasión, por ejemplo, decide “cuestionar las comedias románticas” integrando en su filme un par de criaturas tipo kaiju y mechas (como Godzilla o Robotech, respectivamente) que aparecen en Seúl y son manejados desde un pueblo en Estados Unidos por Gloría (Anne Hatahaway) y Oscar (Jason Sudeikis), dos personajes deprimidos que intentan reconstruir sus vidas de cualquier forma.

La protagonista es Anne Hathaway, actriz con un talento tremendo que le permite saltar de la comedia al drama y hasta las películas de acción. La recordamos como Mia Thermopolis en Diario de una princesa (2001 y 2004), Andy Sachs en El diablo viste a la moda (2006) y Selina (alias Gatúbela) en El Caballero de la noche asciende (2012). Ahora, parece que se conjuntan todas estas facetas en una sola actuación al interpretar este papel.

Sobre la participación de la ganadora del Oscar, el guionista nos comentó que “fue un placer absoluto trabajar con alguien de su categoría y llevarla a un personaje inusual en su carrera”. Todos los días traían ideas muy brillantes, sin tratar de cambiar el guión. Y sí, uno se deja sorprender con las actuaciones del elenco y el rumbo que toma el relato.

Cortesía
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