Lo bueno y malo de The Carrie Diaries

La precuela a Sex and the City

CW

¿Creían que Carrie Bradshaw se había generado espontáneamente en medio de Manhattan con sus tres mejores amigas y un tutú rosa? Piénsenlo de nuevo. Como todo mundo, la gran heroína de Sex and the City tuvo un pasado, un camino por la preparatoria, un primer beso, la pérdida de su virginidad y su primera compra impulsiva. Y ese pasado fue documentado en los libros The Carrie Diaries, ahora hechos series de televisión.

Tenemos que decirlo, el estreno de la esperada precuela nos dejó con ganas de mucho más (especialmente para una generación que creció al lado de Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha). Pero en un esmero por ser objetivos, hemos preparado una lista de los pros y contras de este nuevo producto de la CW, para que ustedes puedan decidir sí le dicen SÍ a la Carrie de los 80’s o NO y se quedan con la de los 90’s que todos conocemos y amamos.

Por qué sí ver ‘The Carrie Diaries’

– La historia está situada en plenos ochenta. Y, pese a que en algunos momentos llega a parecer vómito de videos vintage de Madonna, regados con Cindy Lauper, la producción logró llevar esta era al extremo y convertir la década en la gran protagónica de la serie. La ropa, los peinados, los colores, los coches, ¡todo! nos remonta a una época en la que el vinil era más importante que un teléfono de mano. Y tenemos quedecirlo, John Hughes estaría orgulloso.

Annasophia Robb como la nueva Sarah Jessica Parker tiene mucho del encanto de la Carrie original. No con esto queremos decir que se ha anotado un home run (más adelante explicaremos por qué), pero definitivamente es un valor agregado a la serie. Bonita, carismática y sumamente joven, su único problema es que a veces nos recuerda más a la Meredith Grey de Grey’s Anatomy que a la Bradshaw enamorada de Nueva York.

Freema Agyeman como Larissa Loughton (un personaje que claramente no aparece en la SATC original), de lo más rescatable de este nuevo crew. Como la nueva amiga sin escrúpulos de Carrie, amante de la vida hipster de Manhattan, Larissa se lleva la serie. El resto de la compañía de esta Bradshaw adolescente podrían ser muebles.

– ¿Te gustó Gossip Girl? ¿Te gusta la nueva 90210? Entonces simplemente olvídate de que Carrie Diaries trae cargando el nombre de Sex and the City detrás y disfrútala como una nueva serie teen completamente no relacionada con nada más. Te ahorrarás el coraje y la comparación.

¿Por qué no ver ‘The Carrie Diaries’?

– ¿Se acuerdan de esa Carrie Bradshaw neurótica, torpe alrededor de los hombres y siempre preguntándose “and then I wondered…” para cerrar cada episodio? Olvídense de eso. Su versión adolescente es demasiado linda para su propio bien. No tiene ingenio a la hora de hablar, y cuando se trata de hombres, se comporta como cualquier otra adolescente quinceañera frente al quarter back de su high school.

– ¿Esperabas una comedia? Regrésate a Comedy Central, la nueva Sex and the City es un drama hecho y derecho. No con esto queremos decir que pasarás horas frente a la caja de Kleenex, pero tampocoesperes chistes y momentos de irreverencia absoluta. Esto es Boy Meets World con música de Bananarama.

– Lamentamos informarte, pero ya te sabes el final. Pese a que el rompe-corazones de la nueva historia es un adolescente de nombre Sebastian Kydd (Austin Butler) a quien Carrie intentará conquistar por todos los métodos posibles…sabemos que Mr. Big es su verdadero amor de la vida. Así que no se hagan ilusiones, ésta es una historia de amor que no terminará en “… y vivieron felices para siempre.”

Sex and the City nos mantuvo seis temporadas bien comunicados en tema “sexo”. Que si comían sushi del cuerpo desnudo de Samantha o se volvía lesbiana por un par de capítulos, que si Charlotte se enfrentaba contra la impotencia de su esposo, que si a Carrie le ofrecían de la manera más atenta un golden shower. Vaya, en SATC no existían tabúes. ¿Los nuevos problemas de la Carrie Diaries? Su hermana le robó su bolsa y a su amiga ‘Mouse’ lleva sin llamarla ¡DOS DÍAS! el chico con el que empezó a salir.

Ahora, que si somos honestos, hay un argumento que vence a cualquier otro a favor de The Carrie Diaries’: nada, pero nada, puede ser peor que las películas de Sex and the City.