‘Dariela los martes’, crítica

Cortesía

Por Ira Franco 
(Tres estrellas de cinco)

Una historia en la que dos creen poder reinventar las relaciones amorosas y quedar fuera del juego de poder entre los amantes, Dariela los martes (Valle, 2014) es ante todo un ejercicio estilístico: un viaje intimista en franco homenaje tanto al cine francés de la Nueva Ola como al director de culto Terrence Malick en la cinta To the Wonder (2012).

Incluso el título es muy similar a Chloé por las tardes (Rohmer, 1972), y aunque Valle no alcanza a volar tanto como Rohmer, la película revelada casi como un documental interior es un respiro en esta intención abrumadora del cine mexicano de convertirse en Hollywood.

Aunque a Paola Núñez la conocemos como actriz de telenovelas, la verdad es que en esta película es tan distinta desde su concepción como película, que poco queda de su pasado televisivo. 

Aquí todo tiene que ver con la química que hacen los actores y el equipo de producción minúsculo, que viajó a las tres locaciones (Nueva York, París, Distrito Federal) con un presupuesto mínimo y un ánimo artístico muy similar al movimiento de cine estadounidense mumblecore, en el que filman historias íntimas, con diálogos naturalistas y actores amateurs con menos de diez mil dólares.

Un ejercicio fílmico sencillo pero sincero, cosa rara en el cine nacional actualmente.

Ficha Técnica: Drama, México, 2014, dir. Mauricio T. Valle, con Rafael Simón, Paola Núñez y Mauricio T. Valle.

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Dariela los martes (Cortesía)